martes 17 de enero de 2012

EN LA TRASNOCHADA (María Jesús Mayoral Roche)


-
-

MJM



DE MI PRESUNTO PLAGIO, 1ª PARTE



En Villamayor de Gállego, 16 de enero de 2012

 

Al hilo de mi trasnochada anterior, vuelvo a retomar el viejo tema del plagio. Voy a contar mi experiencia, ya que tal vez alguno pueda estar interesado en saber cómo se cocinan estas cosas.

Yo mandé toda mi obra a dos agencias literarias barcelonesas, una de esas agencias me dio la conformidad verbal de hacerse cargo de mi obra: tanto mis libros como mis proyectos habían sido valorados positivamente, al menos eso me dijo la que estaba encargada de llevar esos asuntos. Sigue escribiendo y sigue mandándonos cosas – añadió. Esa señora tiene nombre y apellidos, que omitiré con el fin de no meterme en aguas turbulentas. El tiempo pasaba y mi obra no se colocaba en ninguna editorial, dado el mutismo de la agencia, yo les llamaba de vez en cuando y ellas me iban dando largas, argumentando que era cuestión de tiempo y un poquito de paciencia. Yo les mandé alguna cosa más de las que iba escribiendo.

En abril de 2003, una editorial zaragozana me propuso publicar mi novela, El Rey Batallador. Llamé por teléfono a la agencia y les comenté la propuesta que me habían hecho. Sin pensarlo dos veces, la encargada de la agencia me recomendó: Publica en Zaragoza si tienes la posibilidad, aquí está todo muy complicado, es de locos. Aquella respuesta y aquella forma de quitarme de en medio me mosquearon, tanto interés en mi obra total para nada.

Una semana más tarde me pasé por una librería para recoger un libro que tenía encargado, a la hora de pagar en caja cogí una de esas revistas en las que se detallaba las publicaciones de primavera. Leí la sinopsis de un libro y me dije: Esto me suena, esto bien podría ser la sinopsis de mi libro Cuore Ingrato. Aquello me intranquilizó, me fui a casa, mal comí, le di vueltas a la cabeza, hilé la última conversación con la agente literaria y me pregunté: ¿Y si esto es lo que yo sospecho…? Salí de casa y busqué una librería que estuviese abierta a mediodía y me fui directa al libro, lo abrí, empecé a leer y todo era mío, me estaba leyendo a mí misma pero ese libro estaba firmado por una superventas X de tal, la llamaré así porque de momento prefiero omitir su nombre.

Tener aquel libro en mis manos, hojearlo, leerlo, me dejó tan helada que llegué a tambalearme. Revivir ahora aquel momento me estrecha de nuevo la garganta. Aquel libro, aquellas cartas… precisamente ese libro, con el que más había disfrutado escribiendo, con el que más había crecido interiormente. A los pocos días me encontré en el Paseo Independencia con el editor de la revista en la que había publicado algunas de las cartas de mi Cuore Ingrato. Ven que te quiero enseñar una cosa -le dije. Entramos en una librería, cogí el libro, lo abrí y se lo di a leer. Comenzó a leer y me dijo: No sabía que te habían publicado las cartas a Fabio, ¿cómo no me lo has dicho antes? Esbozando una sonrisa, le di la vuelta al libro para mostrarle la tapa y que pudiera leer el nombre y apellido de quien lo había escrito. Perplejo y sin saber qué decirme añadió: Es un plagio, nunca hubiese podido imaginar poderlo ver tan claro y tan de cerca. Viendo mi semblante ante lo que estaba diciendo, intentó animarme.

Cuando pude sobreponerme al susto y asimilar lo que me había pasado, me atreví a coger el teléfono para hablar con la Fulanita de la agencia literaria. Hola Fulanita, acabo de enterarme que X de tal, ¡qué casualidad!, siente la misma fascinación que yo por la funda correosa de la castaña –le dije con un tono entre la indignación y la ironía. La comunicación telefónica se cortó en ese preciso momento. Al cabo de unos minutos mi teléfono móvil sonó, era la Fulanita –supongo que repuesta del sobresalto- para compadecerse de mí y ponerse a mi disposición. Sus palabras me sonaron tan falsas como la compasión que me brindaba; aquellas palabras, aquella respuesta eran propias de quien está acostumbrada a digerir su propia bilis con tal de que nada trascienda. Por mi parte añadí: Que conste que mi obra está registrada desde hace años y que en parte está publicada, esto puede ser muy grave. Ellas no contaban con el asunto de la publicación.

Quiero explicar que cuando te ocurre una cosa así no es como si te robasen una abultada cantidad dinero; sino que se parece más bien a una mutilación. Me explicaré sin dramatismo, es como si una parte de ti a la que has dado forma y vida te la arrancaran. Así me sentí entonces y así me siento.

El verano se aproximaba y tenía previstos los dos viajes de mi vida, no quise amargarme las vacaciones y decidí retomar este amargo a mi regreso.

Hasta aquí de lo que me aconteció, tal cual, en una agencia literaria.

 


(Continuara…)

14 comentarios:

  1. Me pongo en tu piel y tiene que ser horrible leer tus propias palabras y frases retocadas y firmadas por otra persona. La impotencia que debiste de sentir. Es como cuando una persona te hace daño deliberadamente y no sabes y tampoco puedes hacer nada.Pero hay que aprender de las experiencias y seguir adelante.¡Adelante sigue escribiendo!.Un saludo.Family.

    ResponderSuprimir
  2. ¿Lo has denunciado en algún juzgado? espero que sí. No tanto por un posible resarcimiento económico porque eso no es posible -no hay dinero en el mundo- sino porque sentencia en mano debes hacer publicidad de lo sucedido para que esa "superventas de talento ajeno" te devuelva de alguna forma lo que es y ha sido siempre tuyo.

    No me hago una idea de lo que eso supone. Carezco de la pasión necesaria y del tesón de las personas que como tú sois capaces de crear una obra.

    Dice Family que es como si alguien te hiciera daño deliberadamente pero yo creo que es peor: porque ni siquiera han querido hacer daño. Tu dolor es sólo es una consecuencia involuntaria. Utilizando fragmentos de aquí y allí como quien coge cacahuetes de un plato, han deprovisto a tu obra de la dignidad e identidad.

    Y no hay nada peor que ver así a un ser amado -las obras lo son- creado con amor y esfuerzo.

    Es difícil que me sienta indignada, pero lo estoy. yo también te animo a seguir escribiendo pero se que no vas a olvidar a esa obra tuya que te han arrebatado.

    Vladimira

    ResponderSuprimir
  3. Vladimira, has dado en el clavo en todo cuanto dices. Y lo peor está ahí: mi obra en sus manos perdió dignidad e identidad. Algunos amigos escritores me dijeron:

    - Si al menos hubiera mejorado y elevado tu obra, dándole una categoría superior; pero con la escritura que caracteriza a la X de tal, seguro que la ha dejado en un refrito sin sentido.

    Era cierto. Si al menos la hubiera cogido alguien de élite y la hubiese transformado; pero encima esa X de tal, una ñoña sensiblera sobre la que varias veces ha recaído ya la duda del plagio. Lo digo porque también tiene precedentes.

    Lo cierto es que destrozó todo. Como hay otra parte, quizá cuelgue algunos ejemplos de lo que escribo yo y lo que escribe X de tal. Eso todavía indigna más.

    Quiero aclarar, que la X de tal no es española.

    MJM

    ResponderSuprimir
  4. Totalmente de acuerdo con lo que expresa la Sra. Vladimira

    ResponderSuprimir
  5. Me parece muy bien y me alaga tu claridad sobre los hechos, tal vez has tardado demasiado tiempo en publicarlo, creo que debes de seguir adelante.
    Ánimo.
    Besos
    Salsera

    ResponderSuprimir
  6. Nunca es tarde para que obtengas lo que mereces... ya verás cómo algún día a la X se le tuerce el camino literario... digo yo que no todos están dispuestos a regalar su ingenio y si te ha ocurrido a ti, a más de uno le ha debido pasar con la misma "best seller". Tú has hecho lo que has podido y no ha salido bien, pero eso no significa que no debas seguir intentándolo... y lo más importante no debes seguir gurdándo lo que no es justo... así que me alegro mucho de que lo hayas compartido, porque si la X "roba" ideas, es porque valen la pena... más que las suyas...

    ResponderSuprimir
  7. Creo que es de justicia expresar que del plagio a la obra de Mª Jesús nos habló hace unos años Servando (En la Barricada se colgaban capítulos de Cartas a Fabio) y ella nos ha hablado en alguna ocasión de como (fue¿fusilada?) le robaron la obra.

    (La maldita indiferencia y prejuicio por el otro forma parte de la vida. Somos así de humanos -inhumanos-)

    También lo es hablar de un precioso texto de Mª Jesús, publicado aquí, un domingo 7 de diciembre de 2008 con el titulo "La encantadora celeste" (Mª Jesús Mayoral y su "Azulenca").

    Con el deseo de que los tiempos de terapias autoimpuestas(duras) hayan pasado (L.P.)y vuelva la palabra y la creación . Creo que contándonos todo el sufrimiento, impotencia , etc. sentidas, la terapia ya es sanadora.
    Otro deseo es que la casa del rio de Conchetta vuelva a reinagurarse y llenarse de vida, de obras nuevas de todos ustedes o vosotros.

    Yo os doy las gracias a todos porque a través de vuestros blogs, de la palabra y también de vuestras personas elaboré residuos de duelos. Elaboro los de cada día
    Benditas palabras y benditos los lugares donde (podrán no estar de acuerdo y rebatir con calor lo expresado) dejan exponer lo pensado, sentido.

    Isabel (L.P.)

    ResponderSuprimir
  8. Es una verdadera pena que te "roben" de esa forma. Te sientes como si te hubieran violado, o peor, como si le hubieran hecho algo malo a un hijo. Como dice un comentario anterior, será que les gusta como escribes. Ojala salga todo a la luz y seas recompensada como te mereces. Espero también que el contarlo te sirva de terapia, creo que si. Sigue contando.....
    Felicidad

    ResponderSuprimir
  9. uffff!!!! esto es como defenderte de una mentira hacia uno musmo sabiendo que no es verdad...

    ResponderSuprimir
  10. Narciso de AlfonsoJan 18, 2012 08:48 AM

    .
    Bueno, María Jesús, aunque sea abundar más sobre lo mismo,

    este delito es más que un plagio, me parece a mí: se trata más bien

    de un despojo, como si los ladrones se hubiesen entremetido entre

    tú y el óleo que estabas pintando y te hubieran dejado así, con el

    pincel de escribir todavía cargado de rojo y oro, y se hubieran llevado el

    lienzo y el caballete y hasta la pared del estudio, hala, todo con

    educación y buenas palabras, no se preocupe, querida, esta hermosa

    pintura suya estará mejor con nosotros, sí.

    No te robaron sólo las palabras, sino que querían robarte todo

    lo que llevabas en la mochila de escribir: la inspiración, las ganas,

    la alegría, el hijo -como te ha dicho Vlad, quizá-, el alma, el alma.

    En fin, una cabronada.

    Gracias

    Narciso

    ResponderSuprimir
  11. A cualquier persona "normal" (hoy en trance de extinción y cada vez más "raras") debe repugnarle exhibir como propio algo íntimo y personalísimo... de otro.

    Anécdota que ilustra algo tan bajo y mezquino:

    Andaban unos adolescentes entre guitarras y baterías. El adolescente A componía canciones preciosas. A su amigo, B, le encantaba especialmente una de esas canciones.
    A: Te la regalo
    B:¿Y eso qué quiere decir?
    A: Pues que apartir de ahora puedes decir que la has compuesto tú.
    B: Qué barbaridad.
    A: Nadie lo sabrá.
    B: Sí, habrá alguien que lo siempre lo sabrá.
    A: ¿Quién?
    B: Yo.

    En todo caso, siguo insistiendo en que el quid de la cuestión estriba en dilucidar verdaderamente qué es y qué no es verdaderamente creación propia. Asunto bastante complejo y sobre el que quiero escribir algo pero, la verdad, llevo una temporada que no tengo tiempo ni para respirar.

    En fin, me da más asco el autor que plagia (en el sentido puro del término) que el mundo editorial (incluidos los agentes), y mira que es asqueroso este último. Pero nada hay más ruín y mezquino que apropiarte de algo tan personalísimo como una obra artística.

    Besos.

    ResponderSuprimir
  12. Iba a decir lo mismo que Narciso, en cuanto a que te han quitado el alma.
    Esta "señora", me recuerda a los dementores. Son unos espectros que te roban el alma, la alegría y las ganas de vivir, sólo con acercarse.

    Yo le haría un conjuro Patronus...

    angel

    ResponderSuprimir
  13. Esto de la creación propia y no, así como eso de ser artista de la intertextualidad, es algo que se me escapa, que no entiendo. Si yo me pongo a hacer intextualidad, vamos, me salen libros como rosquillas. Pero eso lo contaré en otra trasnochada. Todo aquel que coge textos que no son suyos y no hace referencia al autor, es más, se los atribuye... ¿Eso cómo se llama?

    En cuanto a la creación literaria, siempre se toman patrones literarios; pero son para mejorarlos, reinventarlos o actualizarlos. Luego están los que no elevan el patrón y se quedan en mediocres.

    Todos mamamos de todos, desde el mismo momento que comenzamos a leer. Cada escritor sabe lo que hace y lo que escribe. Luego está el lector, que si tiene formación literaria sabe lo que está leyendo. Y el que no tiene esa formación se queda en el me gusta o no me gusta, sin poder argumentar nada más.

    Yo no me siento una creadora, yo escribí modestamente varios libros y podría decir las fuentes en las que me he inspirado, podría hablar de su estructura, de la psicología de los personajes, de los registros del lenguaje... Pero yo no he cogido textos de nadie, todo ha salido de mi cabeza, las historias también. Entonces que alguien tomé la estructura, los temas, los gustos y las palabras, junto con toda la idea original, la verdad, es que te deja aturdida. Si quiere escribir y no tiene ideas, si lo único que sabe hacer es poner su nombre y apellido en la tapa, entonces, que pague a un negro para hacerle el trabajo. Eso es algo que ha existido siempre.

    Muchas gracias por vuestros comentarias.

    MJM

    ResponderSuprimir
  14. No, yo, no tengo nada que decir...pero como soy muy supersticioso y veo trece comentarios, pues eso, me he dicho: que sean catorce, no vaya a ser que tropecemos en una piedra como el crucero costa ese y nos espanzurremos.

    ResponderSuprimir