martes, 16 de noviembre de 2010

CRÓNICA VOLCÁNICA (Por Azulenca)

MJM

Consejos vendo y para mí no tengo. Los socialistas están seriamente preocupados por los niños obesos españoles y han decidido emprender una cruzada contra la hamburguesa. Leire Ministra va a prohibir que en las hamburgueserías regalen juguetes a los niños. Nuestra Ministra de Sanidad que está para un tratamiento capilar contra la seborrea y la verborrea quiere acometer semejante prohibición y yo añado: ¿Qué culpa tiene la hamburguesa de gustar tanto? Tiene guasa la cosa, a Leire no le gustan los niños gordos y los españoles tenemos que resignarnos a ver en TV una ministra con sebo en la cabeza.

El cerebro efervescente de Zp puso de manifiesto en la Cumbre del G-20 que el Crecimiento Verde representa un gran potencial de futuro. Yo creo que el G-20 lo debe de poner cachondo. Lo que nos faltaba un Presidente cachondo creando empleo verde. Y es que los socialistas piensan en verde, ya se ve, no hay más que ver todas las prohibiciones y leyes que se están sacando de la manga.

Está resurgiendo una nueva etapa tradicionalista y de las… con estos sujetos que nos gobiernan. La última ha sido prohibir la misa en El Valle de los Caídos. Gracias a esta medida El Valle de los Caídos vuelve a resucitar y quizá el próximo 20-N esté a rebosar. A este paso estallará el volcán, ese volcán vesubiano que dormita y cuando menos se espera explota.

No sé… Me parece que el rey de Marruecos estaba esperando a Trini en el Ministerio de Asuntos Exteriores para hacerse con el Sáhara Occidental. Ha dicho el monarca alagüita que no va a renunciar a un grano de arena del desierto. Y mientras esto sucede nuestra Trini juega por el mundo adelante a ser Dora la Exploradora. Enternecedora la foto que se ha hecho la señorita Trini con el Rompehuevos de Bolivia, Evo Morales, en el hospital. Al pobre lo han operado de la rodilla, no sé si será la misma con la que propinó un golpe en los testículos a su adversario en el transcurso de un partido de fútbol. A la Ministra de Exteriores no le importa retratarse con la gente que juega sucio, todo un ejemplo a seguir.

Eguiguren del PSOE ha confesado que se entendía bien con Josu Ternera y que comieron juntos en varias ocasiones. En este punto me pregunto de qué hablarían estos dos a los postres. No quiero seguir ahondando en este tema.

El miércoles me fui al cine con Mª Jesús Mayoral, vimos Copia Certificada. Ya ha dicho ella todo lo que hay que decir sobre esta película en su trasnochada. No obstante añadir la pinta de dejadez absoluta que luce la Binoche en la Toscana, idea del director de la película. No entiendo qué ha querido transmitir el director con este detalle, pero lo cierto es que lucir esa indumentaria en la Toscana no va y mucho menos trabajando como galerista. Este fallo de ambientación junto con unos cuantos más hace que la película pierda autenticidad.

Azulenca



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Foto.- Cráter del Vesubio (Nápoles)

ARTE (Servando Gotor)

SGS

El arte no se proyecta, surge. Se pueden arbitrar y establecer medios para que aflore: técnicas, métodos y trabajo -esfuerzo más dedicación-, pero jamás garantizarán que efectivamente germine.

Un cuadro puede encargarse, una obra maestra no.

Un cuadro se puede proyectar, planear, programar igual que una autopista, un edificio o cualquier producto de ingeniería. Una obra maestra, no.

Una pintura por encargo puede acabar en obra maestra, por supuesto. Pero esto es imprevisible y el resultado incierto merma el precio. Aquí, en cambio, estamos acostumbrados a encargar y pagar por adelantado fallidas obras maestras del séptimo “arte”, por ejemplo. Me objetarán la cantidad de genios que trabajaron por encargo y por encargo hicieron obras maestras. Pero sirvan de réplica dos casos: el primero viene al pelo por la actual exposición del Prado, “Rembrandt pintor de historias”: el holandés hacía retratos por encargo pero al cliente intentaba endosarle otro de escenas dramáticas que eran las que le pedía el cuerpo y las que lo consagraron.. El segundo ejemplo –rotundo- nos lo da Goya, el mayor de nuestros genios, en una carta a Bernardo Iriarte de 4 de enero de 1794: "Para ocupar la imaginación mortificada en la consideración de mis males, y para resarcir en parte los grandes dispendios que me ha ocasionado, me dediqué a pintar un juego de cuadros de gabinete, en que he logrado hacer observaciones a que regularmente no dan lugar las obras encargadas, y en que el capricho y la invención no tienen ensanches.” Se está refiriendo al mágico momento en que el artista deviene genio. Porque es de aquí, de esa libertad reñida con el encargo, de donde salen los Caprichos (1799) y las Pinturas Negras (1820-1822). Donde surge el verdadero maestro. Donde Goya, en palabras de Ortega, “liberta y como despabila su originalidad”.

Moratinos dice que el arte no tiene precio y posiblemente tenga razón. Lo que no sabemos es si se está refiriendo al arte de andar por casa o al único: el de las obras maestras. Estas, desde luego, es verdad que no tienen precio. Al menos no un precio de “mercado” en sentido lato. La obra maestra es única y rara vez se deshace de ella su propietario. Y cuando llega a hacerlo cualquier precio le parecerá nimio. Por eso la venderá en subasta; es decir: al mejor postor.

Con la contratación pública ocurre lo contrario: para establecer y alejar el espectro de la corrupción las leyes regulan un sistema de concurso o subasta pero a la inversa: quien puja no es quien adquiere, es decir, la administración, sino el que lo ofrece. Y además a la baja: yo ofrezco al Estado hacer la mejor autopista al precio más barato. Sólo así conseguiré (o debiera conseguir) el encargo.

Sin embargo, siendo ya un despropósito comprar una obra de arte todavía “por crear”, el Estado encarga una pintura a precio desorbitado sin subasta alguna que lo modere o justifique. Absurdo, salvo espurios y ocultos intereses. Uno puede encargar un cuadro pero nunca una obra maestra. Primero porque, aun concluida, sus coetáneos carecen frecuentemente de perspectiva para reconocerla. Segundo porque la obra maestra es excepcional e imprevisible. Y tercero por lo dicho: el arte no se proyecta, surge. Y surge por y desde los más intrincados, misteriosos y extraños designios y recovecos de la fantasía humana.

Sin embargo, dando ejemplo de la austeridad que exige el momento, hemos pagado una “pintura por crear” a precio de una “obra maestra reconocida”.

Y no me hablen del PP, que no toca. No desvíen el debate. Manda quien gobierna. Y si algún día vuelven los otros, no se preocupen que seguiré aquí. Porque una barricada sólo cobra carta de naturaleza cuando se enfrenta al poder. A cualquier poder. A todo poder.


(El Comarcal del Jiloca
12/12/08)

lunes, 15 de noviembre de 2010

THE BIG BROTHER (Juan Isidro Gotor)

JIG

EN LA TRASNOCHADA, 32 (María Jesús Mayoral)

MJM



En Villamayor de Gállego, 15 de noviembre de 2010

En la trasnochada repaso la película que acabo de ver: Copia Certificada. Por lo general suelo seguir la trayectoria de Juliette Binoche, me parece una buena actriz. Es una de esas actrices que tiene filing con la cámara y esto puede servirle a cualquier director para salvar su película.

Voy a ceñirme a Copia Certificada. En principio me pareció extraño que un director iraní rodara una historia a la europea en la Toscana, no sé, pero me convenció el tema y la protagonista de la película. Película que me ha decepcionado, no entiendo cómo la crítica la ha colmado de parabienes: no comprendo nada. La idea original de la película es buena pero hace agua por todas partes. Parece ser que la historia le sucedió al director, puede ser.

Y en esta trasnochada la película me hace reflexionar sobre el tema central de la película: la copia y el arte. ¿Hay copias de arte que superan a los originales? ¿El arte es algo subjetivo? Estos son los interrogantes que lanza un director iraní, que para terminar de cuadrar el círculo introduce una pareja con su problemática existencial. Yo hubiese agradecido que fuese él el protagonista de su propia historia, que nos mostrara la visión iraní de su vivencia en lugar de haberse parapetado tras un europeo. De esta forma ha hecho una película con serios errores de bulto, ha caído en muchos tópicos y tal vez, quitando todo esto, quedaría una película aceptable. Por otra parte la opinión y la visión del arte de un iraní no puede ser de otra manera: conceptual, relativo y subjetivo. En mi opinión el arte no es conceptual, ni relativo, ni subjetivo. Los que no distinguen el gótico del románico, ni el expresionismo del impresionismo, los que ante un cuadro sólo saben decir me gusta o no me gusta, sin añadir nada más, son los que han hecho del arte algo subjetivo reduciéndolo a la categoría de concepto.

Abbas Kiarostami, el director de la película, ha querido hacer un ensayo sobre el arte quedándose sólo en un intento. En Irán tienen una visión del arte diferente, algo más limitada; limitada por la propia educación e historia donde se ha desarrollado. En este punto conviene recordar la relación Islam e iconografía. Ellos tienen un arte, el suyo, un arte que nada tiene que ver con el occidental, que no es mejor ni peor sino diferente. Abbas Kiarostami ha nacido y estudiado en Irán, no ha salido de sus fronteras y esto se siente en la película.

Centrémonos en el arte, en la visión de un cuadro. Ante un cuadro cada uno ejercita su propia visión dando lugar a un sinfín de opiniones y conjeturas, algunos hasta le echan imaginación. Recuerdo mi primera visita al Museo del Prado, fue en un viaje de estudios. Una compañera y yo nos atrevimos a decir a la profesora que Las Meninas de Velázquez no nos gustaban, que nos gustaba más cualquier otro cuadro del Prado. Aquel comentario tan rebelde como sincero fue detonante para que la profesora pusiera a todo el grupo ante Las Meninas y nos diera una lección magistral. Sin ese comentario no hubiese habido lección magistral. Terminada la exposición la profesora nos preguntó: Y ahora… ¿Qué os gusta más? Ahora sí, -le respondimos- ahora nos gustan más Las Meninas, es una obra maestra. Gracias.

Hace unos años, en Mesina, ante una pintura de Antonello da Messina, me encontré con un grupo de profesores del lugar mirando entusiasmados una pequeña tabla. Estuvieron ante ella más de veinte minutos sin apartar la vista, sin acordarse de los visitantes que estábamos en la sala. Mi amiga no salía de su asombro, qué están viendo -me preguntó. Yo le expliqué que se trataba de una pintura perteneciente a un importantísimo pintor mesinés, que su lugar de exposición está fijado en Londres y que se encontraban ante una muestra excepcional. ¡Casi nada Antonello da Messina en Mesina! Cuando le tocó el turno a mi amiga, contemplando la pintura me comentó: No sé lo que han podido ver, no es para tanto. Este comentario lo hizo una licenciada en letras. Por mi parte no me atreví a añadir nada más; pero ya me había empapado de todas las explicaciones que habían hecho aquellos profesores sobre la pintura. Obviamente entre lo que habían visto ellos y lo que había visto mi amiga mediaba un abismo; aunque más bien tendría que precisar entre lo que habían visto ellos y no había visto mi amiga. Para que luego digan que el arte es subjetivo; subjetivo lo hacen los que no entienden ni saben y se creen con derecho a opinar y a hacer valer su opinión. Como decía mi tío David: ¡Qué atrevida es la ignorancia!

Se me olvidaba. Aunque la copia supere al original, yo me quedo con el original.


domingo, 14 de noviembre de 2010

Café-Bar “LOQASTO” (Isabel Carceller)

SGS

Está detrás de ella, por encima de su hombro le pregunta: -¿Qué estás leyendo?

- Lo que escriben hoy distintas personas sobre Luis García Berlanga. Escucha éste, dice: “Luis García Berlanga se definió a sí mismo como un anarquista burgués independiente. En el fondo esta etiqueta no era más que otro de sus juegos, porque Berlanga en vida se divirtió mucho más enmascarándose que haciendo películas. A la hora de definirlo, ahora que ha muerto, nadie sabe decir si se trataba de un tipo holgazán o trabajador, casto o erotómano, despierto o despistado, activo o abúlico, esnob o fallero. Pudo ser todo eso a la vez, pero su cine no admite discusión. Partiendo de los sainetes del valenciano Escalante, en apariencia Berlanga se propuso en cada rodaje montar un pequeño circo rodeado de amigos de confianza, a la manera de un capricho de señorito, que al final dio como resultado la creación de un mundo propio, inteligente, fresco e intuitivo, entre la sátira risueña y el sarcasmo negro…

Nos van dejando los grandes del cine español…¡Anda, que tu jefe no me tuvo que aguantar lata y lata por ejemplo con Azcona!.

- Han entrado clientes, tengo que dejarte, ¿te pasarás mañana por aquí?

-No, mañana no puedo, quiero asistir a unas Jornadas sobre “Los finales del Terrorismo. Lecciones desde la perspectiva comparada”. Santa paciencia la de tu jefe porque también estos temas fueron comentados con él. Claro que se pueden comentar y que lo entiendan con muy poquitas personas.

-Sí, inventamos al otro o a los otros. Cada uno se monta la película sobre el otro, no como es, sino como le gustaría que fuese para que sus fantasías se cumplan. Oye, pues hasta el ratito que puedas venir. Ufff, el trabajo es el trabajo

- ¡No te canses mucho! Hasta luego.

viernes, 12 de noviembre de 2010

CARVAJAL, ‘LA VIE EN ROSE’ (Servando Gotor)

Una. Finales de mayo del 62. Se le encomienda ir a Munich donde, por vez primera desde la guerra se van a reunir las fuerzas políticas democráticas tanto de derechas como de izquierdas. Sólo un problema: no tiene pasaporte porque el gobierno franquista se lo ha requisado. Josefina Arrillaga le pregunta a un compañero si lleva el suyo. Lo lleva. Se lo pide, se lo da a Carvajal y le dice: toma, ya tienes pasaporte. “Así que me encontré con el pasaporte de un individuo que era muchos años más joven que yo y que sólo se parecía a mí por llevar gafas”. De este modo llegó a Munich, al famoso “contubernio” que albergaba ‘in nuce’ la transición democrática.

Otra. Verano del 79. Yasser Arafat lo recibe en una habitación del Ritz. Carvajal tiene entonces –quizá en el momento más delicado del PSOE- la más alta responsabilidad en el partido. Me sorprendió –dice- que “Arafat llevara un pistolón en la parte de atrás del pantalón” Y sobre todo: “su extraña forma de saludar, dándote un beso en la boca.”

Estas cosas y muchas más, nos las cuenta José Federico de Carvajal en sus recientes memorias: “El conspirador galante” (Planeta). Como esbozo rápido de su retrato transcribo las pinceladas de José Segovia en una obra de profundo título (“Anochece y aún no he leído todos los libros”): “José Federico de Carvajal, que llegaría a presidente del Senado, era una personalidad curiosa. Aristócrata y rico ‘de familia’, como le gustaba presumir ‘con toda sencillez’, era una de las pocas personas a las que la política, me consta, le ha costado mucho dinero, porque tenía un bufete de abogados que descuidó bastante por dedicarse a estos avatares políticos. Era verdaderamente honesto y desprendido. Nos prestó uno de de los coches que tenía para la campaña, bastantes de las cenas de después de los mítines corrían también a su cargo… De hecho, los compañeros del partido querían ir siempre a cenar con él porque cenaban muy bien y con un excelente vino; siempre que podía era el ‘Marqués de Riscal’ su confesor más legítimo (…) El aristócrata Carvajal era marxista ortodoxo, ¡palabra de honor!”

Marxista, sí, pero no comunista, apuesta especialmente por la libertad y –luego- por una igualdad de altas cotas: que todos podamos viajar en coche-cama. Mentalidad joven y atlética acorde con las pintadas del mayo francés que tan acertadamente escoge -“seamos realistas: pidamos lo imposible”, por ejemplo- no se ha perdido una: desde el famoso “Contubernio” de Munich, ya citado (“entierro de la guerra civil”) hasta la presidencia del Senado durante dos legislaturas, pasando por el congreso del PSOE en Suresnes, la presidencia de la Comisión Constitucional de las Cortes Constituyentes o la de la Comisión Gestora del PSOE que asumía la dirección del partido tras la dimisión de González (“hay que ser socialistas antes que marxistas”), momento culminante, delicado y decisivo que Carvajal lidió con éxito gracias a ese su saber hacer y estar, su mano izquierda e implacable y su formación jurídica: “Yo impedí –dice con justificado orgullo- que el PSOE se disgregara y acabase como el PCE. Gracias a ello se mantuvo la alternancia. Si en aquel momento el PSOE se hubiera deshecho, hoy estaríamos en un régimen de unipartidismo bajo el P.P.”

En fin unas memorias didácticas y divertidas. Y es que detrás del abogado, detrás del político, está el hombre. Y con el hombre, en el más alto sentido de la expresión, el poeta. Porque su vocación más fuerte ha sido la de poeta (algunos de sus versos se han recogido en dos libros: el “Romancero de las niñas” y “Los ojos de Helena”). Pero –amén de conocerlo- bastan estas memorias, para comprobar que el mejor poema de este “joven octogenario” ha sido su propia vida.

Servando Gotor
(El Comarcal del Jiloca
12/11/10)
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