viernes, 3 de junio de 2011

BALCONCILLOS 13 (Loqasto)

SGS

Marosa está despistada, ensimismada, ausente, y toma enormes cantidades de café negro, espeso y amargo. Habla del amor y de la muerte como muy pocos poetas lo han hecho, muy pocos.



Los cisnes estaban serios como hombres cuando empezó a matar a su amado –porque no dijera su amor a nadie-. Él empezó a morir y su muerte siguió a lo largo del bosque: novio de tulipán, monstruo de almíbar, asesino de hojas dulces, amado. Ella perdió sus trenzas, abrazada a su terrible miel.



Quiso recoger su muerte en la saya, reunirla en sus brazos, abrazarla.



--------------------Voy a tener hijos de almíbar y de pétalos y no podrán besarte, oh, mi --novio de miel, mi tulipán



–le dice marosa al final del poema, queriendo sacarlo de la muerte. Porque la noche pertenece a los amantes, porque la noche pertenece al amor, le canta patti smith tal vez queriendo consolarla, aunque seguramente sabe que la pasión de marosa es grave, es tremenda, sin descanso ni paliativos.



-----------------Recupérate de marosa antes de pasarte al balconcillo donde el bueno de pessoa habla con esa terrible



precisión que le caracteriza y que es casi dolorosa: cuándo el azul del cielo es realmente verde y qué parte de amarillo existe en ese verde azul, se pregunta, nos pregunta, para apoyar la teoría mínima de que la sintaxis es una facultad del alma: la emoción verdadera, la capacidad de sutilizar y la inmortalidad dependen de la sintaxis, son funciones gramaticales.



Si habías llegado a suponer que neruda te había dado ya las combinaciones de palabras con las máximas descargas –eléctricas, telúricas, atómicas- que un humano medio puede soportar, llega como si nada a estos balconcillos para contarte qué pasa cuando un reloj se cae al mar, y ya con los primeros versos te dejará, posiblemente, mirando al techo, buscando en el cielo las avutardas, perplejo y asombrado, porque no sabías
que hay una edad nupcial de los días disueltos en una triste tumba que los peces recorren. Porque no te habías dado cuenta de que los pétalos del tiempo caen inmensamente, como vagos paraguas parecidos al cielo; ni de que hay años en el agua depositada y verde, que palpita de corrientes centrales. Porque no cae el viento y hay muchas dimensiones de súbito amarillas.





…………Mmm, te acabas de subir a uno de los balconcillos más difíciles, ni siquiera podrás ponerte de pie,  sino que tendrás que atender y observar apretando la cara contra los barrotes oxidados y fríos, acurrucado como un sastre que cosiera su mortaja, ay, con las venas rojas llenas de dinero. Desde este balconcillo de clima helado
no verás las tiernas pruebas de la primavera; ni a las mujeres de su mujer, que se ríen de las cosas que nombran; ni los pájaros mal vestidos que espantan la realidad. Verás sólo las perras negras, las posiciones del adiós y, tal vez, los bidones de ciclón-b de auschwitz, con su aspecto inofensivo, sobre el barro que todavía está de luto.



…………Desde este balconcillo verás la casa perfecta y la cosecha del abismo, y aprenderás así que no hay lugares puros y que el vacío tiene un fundamento de dulzura y terror. Ah, y no pierdas el tiempo llamando al 50-4765, el teléfono de los limpiadores de estrellas: ya no queda nadie que pueda contestar. Sólo te queda la atrocidad de los crepúsculos, la cirugía radical y los filamentos rojos que arden sin fin.



…………Oirás al muerto que se queja desde hace tres años porque tiene un paisaje seco en la rodilla; vendrán las iguanas vivas a morderte; comerás la tierra húmeda, y si te duele tu dolor te dolerá sin descanso, y si cierras los ojos te azotarán.



……….¿Por qué has subido a este balconcillo, gilipollas, tonto del culo, botarate? Cuando no aguantes más, grita, grita que no puedes vivir, que no sabes vivir, que la carne se te queda cada día más pequeña y se te agrieta para arder, grita que tienes el alma llena de ceniza extranjera hasta el mismo reverso de la lengua. Un rocío voraz, una lepra de flores devorará tu rostro, y dentro estará el azúcar y las cruces y los espejos con olor a jacinto. Quizá habrás aprendido por fin que lo que importa es poner huevos en el tiempo, no en la eternidad y que un puente no se sostiene de un solo lado, jamás wrigth ni le corbusier van a construir un puente que se sostenga de un solo lado.



………..Desde este maldito balconcillo verás, tal vez, a gunther anders, sentado a la sombra de un nogal en algún lugar de mount washington, nueva inglaterra, con un cuaderno en la mano. Es un tipo oscuro, un bicho raro: después de haber  pasado por la obligación moral de odiar y por la producción industrial de la muerte descubrió una pregunta, la pregunta: ¿por qué?



………..¿Qué camino tomará el camaleón diluido si, después de varios días de huelga de princesas, escapa de tu alma escasa?



Afortunadamente estás herido, mírate: necesitas más vidas. Despréndete a golpes de tus pies, de tus manos, de tu casa, de todo.



Persuádete de que tienes un sentido, un destino. Cuando has subido al balconcillo eras tierno, hasta besabas al leproso,  pero ¿te habrías casado con el leproso? Mmmm… la roña te da terror, y el desorden, y la soledad de los días vacíos.



Te han adornado ridículamente para este mundo.


Loqasto

UNA HABITACIÓN CON VISTAS... EN CALATAYUD (Juan Isidro Gotor)

Juan Isidro Gotor

jueves, 2 de junio de 2011

EL CABALLERO CASANOVA EN ZARAGOZA (Antonio Envid)

AEM

El año 1768 lo pasó Giacomo Casanova en España. Tenía a la sazón, el famoso seductor, 42 años y ya no estaba en sus mejores momentos, él mismo manifiesta que “entraba en la edad en la que la fortuna menosprecia”, tanto es así, que su única conquista amorosa es la de doña Ignacia (así la llama él), la hija de un zapatero remendón. También relata otra aventura en Valencia con una tal Nina, que por lo que cuenta debía de ser una lujuriosa ninfómana, famosa por sus escándalos, que igual aceptaba a un caballero que a una especie de bufón, que para su guarda había puesto a su amante el conde de Ricla.  Hizo con ésta todo lo que ella quiso y él pudo ya que “mi época prodigiosa había pasado”, según confiesa con franqueza Casanova.

Expulsado de París, se hallaba huido de los inquisidores de Venecia, de cuya famosa cárcel “de los Plomos” se había escapado. En Madrid busca acomodo con algún empleo en la Corte y pasa como solicitante a Aranjuez, donde se traslada Carlos III y su séquito a pasar el verano, aspirando con nula fortuna a ser nombrado Gobernador de Sierra Morena, que entonces se estaba poblando con colonos suizos y austriacos.

Desahuciado de sus pretensiones y de paso hacia Valencia se queda unos quince días en Zaragoza, invitado por el marqués de Mora. Curiosamente de esta ciudad procedían sus antepasados, pues al comienzo de su “Historia de mi vida”, declara que en 1482, don Jacobo Casanova, nacido en Zaragoza y secretario de Alfonso V, raptó a doña Ana Palafox del convento donde el día anterior había profesado como monja, teniendo ambos que huir a Roma. De este Jacobo  descendía el famoso Giacomo (Jacobo) que nos ocupa. El apellido Casanova todavía es frecuente en nuestra ciudad.

En un par de páginas despacha su estancia en nuestra ciudad. Le admira la presencia de embozados a pesar de las órdenes en contra del conde de Aranda, que entonces era el presidente del Consejo de Castilla (quizá sus órdenes no concernían al Reino de Aragón), y asegura que no sólo la canalla se cubría con las anchas capas y grandes sombreros, sino caballeros y nobles. Destaca la gran devoción existente a la Virgen del Pilar y le admiran las corridas de toros, con toros sueltos, mucho más sangrientas que las que se celebraban en Madrid.

Lo más sorprendente son las noticias que da sobre Ramón Pignatelli al que trata por ser sobrino de su huésped el conde de Mora. Cuenta de él que era un canónigo “que presidía la Inquisición y todas las mañanas hacía meter en la cárcel a la alcahueta que le había dado de cenar el día de antes con una puta que había pasado la noche con él, después de esto iba a confesarse, decía misa, comía después, el demonio de la carne se apoderaba de él, le buscaban otra mujerzuela, la gozaba y al día siguiente por la mañana hacía lo que el precedente”.

Ramón Pignatelli era hijo segundón del conde de Fuentes, ocupaba cargos muy importantes, canónigo del cabildo catedralicio, rector de la Sitiada (junta rectora de la Casa de Misericordia), rector de la Universidad… y se hallaba emparentado con la poderosa, en aquél momento, casa de Aranda. Su familia representaba en Aragón el partido aragonesista del conde de Aranda, muy influyente, y por tanto con poderosos enemigos (*). Casanova, que es bastante chismoso, recoge las habladurías de la calle, y siembra la duda de lo que podía haber de verdad en estas sombras que arroja sobre la figura del prestigioso ilustrado que tanto hizo por Aragón.


Antonio Envid


_________________

(*) Entre ellos los jesuitas, que acusaban al Conde de haber sido el instigador del decreto de su expulsión, que el año anterior había firmado Carlos III.


miércoles, 1 de junio de 2011

NO, EL MUNDO NO ESTÁ BIEN HECHO (Vinomio Pañuelo)

SGS

Ayer el suelo volvió a agrietarse
Y volvió a mostrar los nudos del infierno.


Cada día suena el despertador
Y me dice: eh tú, bribón, a trabajar.
O, peor, no suena
y un látigo visceral me amonesta:
vamos vago, levántate y anda.  


Cada noche, humores de vida y muerte
Riegan nichos adolescentes
Mientras yo te amo suciamente
Y tú me odias estéril
Sin pretextos ni ceremonias

A cada hora un niño muere de inanición
Y un joven se suicida de inane opulencia  

No, el mundo no está bien hecho.


Vinomio Pañuelo

JAVI

JAVI
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