sábado, 4 de diciembre de 2010

RAJOY Y LA SEÑORITA TRINI: DOS “ENTREVISTAS/TRAMPA” (Servando Gotor)


SGS


Que el PSOE domina mejor la imagen que el PP nadie lo duda. Y en estos tiempos en que el icono se impone a la letra y la forma al contenido o la apariencia a la realidad (concluyente señal de nuestra degradación) quien tiene la llave de la imagen tiene la del poder.

Evidentemente las entrevistas a políticos tienen más de apariencia (imagen) que de fondo (contenido) y hay que saber “someterse” a ellas: a qué medio se conceden, a qué periodista, qué temas han de tratarse, cómo... Y en la imagen de la imagen: los retratos -si se trata de prensa escrita- o el escenario y la ubicación de entrevistador y entrevistado -si nos enfrentamos a un soporte audiovisual-. Si el medio es de tu cuerda, miel sobre hojuelas; si de la contraria, a pertrecharse bien puesto que más parecen trampas que entrevistas.

Dos hemos visto recientemente de este cariz: la ofrecida por Rajoy a El País y la que perpetró Pedro J. Ramírez a la flamante nueva ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, en Veo Tv.

Rajoy fue un cándido por dar juego a Rubalcaba, que le falto el tiempo para airear su particular descubrimiento: el “programa secreto” del PP. ¿Qué esperaba el bisoño de Rajoy? En estos tiempos, el entrevistado debe exigir garantías, controlar el interrogatorio y grabar la sesión. Pero le engañaron, siempre le engañan, y eso lo descalifica como aspirante al gobierno. Es como el rey de Francia cuando se quejaba de que nuestro Fernando le había engañado dos veces. “Miente –replicó el Católico-: lo he engañado diez veces”.

Trinidad Jiménez, por su parte, pecó de lo que peca el gobierno en pleno: de soberbia. Pensó y midió mal. Acostumbrada a esgrimir sus argumentos “técnicos” desde el poder y al calor del aplauso idiota, creyó que como puede con todo también podría con J. Ramírez por mucho J. Ramírez que fuera. Y, claro, erró el tiro, su imagen se desplomó, perdió los nervios, relajó las formas (grave debilidad en una diplomática) y el maquillaje facial devino en churretones. Hasta los años que aún no había cumplido escalaron por su ya patético semblante. La desesperación de la ministra fue tal que incluso esgrimió su alta cualificación en Derecho Internacional (a lo que hemos llegado). Pero lo que no se puede consentir es que nuestra primera embajadora, experta en Derecho Internacional –según dice- alegara que el gobierno español no piensa pronunciarse sobre los graves sucesos del Sahara hasta en tanto concluya la investigación que lleva a cabo... ¡el propio gobierno marroquí! Es decir, la investigación de quien es juez y parte y prohibió la presencia de observadores y, en concreto, de la prensa internacional o, lo que es lo mismo, la concurrencia de pruebas objetivas. Con semejante estupidez, en la que se afirmó y ratificó ante la insistencia de un perplejo Pedro J. Ramírez, estoy en condiciones de afirmar que para presumir de conocimientos de Derecho Internacional es imprescindible tenerlos antes de Derecho a secas. Y los más elementales principios jurídicos establecen que para llegar a una conclusión es necesario oír a las dos partes en litigio y, además, permitir y habilitar el mayor número de pruebas objetivas posibles. Esto es Derecho a secas, elemental y, sobre todo, sentido común.

Cuando Alfonso Guerra se refirió a ella como “Señorita Trini” no fue con intención machista, como precipitadamente se encargaron de tildar los escandalizados guardianes de lo políticamente correcto. El término “señorito” en la Andalucía natal tanto de él como de ella tiene la connotación de “hijo de papá”. Y, desde luego, eso es doña Trinidad en el aparato del partido: una niña consentida a quien lo que las urnas le niegan papá Zapatero se lo ofrece multiplicado. Objetivamente.



El Comarcal del Jiloca, 26/11/10

jueves, 2 de diciembre de 2010

UNA EMOCIÓN RECORDADA EN EL DULCE SOSIEGO (Miguel Ángel Longás)

SGS


La poesía es la emoción recordada en tranquilidad
WILLIAM WORDSWORTH



Debo a mis particulares sirenas de mayo
mis últimos poemas, escritos como hacían
los poetas románticos ingleses del siglo diecinueve,
es decir, haciendo que la emoción
quedase recogida en un buscado sosiego.

Si el verdadero idioma de los hombres es este,
quiero, como cantor de la belleza que soy,
que también sea el mío de ahora en adelante
en un mundo que es demasiado para nosotros,
como decía un poeta de lagos en calma.

Esto ocurre porque solemos dilapidar
aquello que nos es entregado como herencia
y acabamos sometiendo a un continuo vaivén
en el que dispersamos nuestro poder minúsculo
frente a una naturaleza que no nos conmueve.

Es así como acabamos por ser insensibles
ante las caricias de seda del marino
oleaje o ante un viento que sopla con fuerza,
flores de tallo delicado cuyo perfume
no embriaga al ser grande nuestra humana confusión.

Somos inamovibles igual que las gastadas
piedras de un camino tantas veces transitado,
como una fe acabada de la que fe distinta
acaba brotando para contemplar los verdes
prados que hacen sentirme menos desamparado.


Miguel Ángel Longás

miércoles, 1 de diciembre de 2010

EN LA TRASNOCHADA, 34 (María Jesús Mayoral)

MJM

En Villamayor de Gállego, 29 de noviembre de 2010

En esta fría trasnochada de noviembre recuerdo las palabras de mis amigos italianos: cuando llegue el invierno y veamos en el ordenador las fotos del verano, lloraremos. Ha sido un verano movidito, casi sin proponérmelo, he recorrido todos los volcanes italianos: desde el cinturón volcánico de las Islas Eolias, pasando por el Etna para terminar coronando el cráter del Vesubio. Y en esta trasnochada me sumerjo en esos recuerdos estivales, que ahora mi memoria los convierte en mágicos.

Con el clásico calor sofocante del mes de julio me puse en viaje. El avión iniciaba su descenso y en cuanto vi el negro resplandor del Etna extendiendo su manto sobre los dorados rastrojos de la tierra siciliana, supuse que el aterrizaje en Catania iba a ser inmediato. Ya instalada en la coqueta habitación de un hotel que en otro tiempo fue palacio, abrí los batientes del balcón para presenciar la caída de los rayos de sol sobre los tejados de la ciudad. Sin imaginarlo, me encontré como telón de fondo con la oscura silueta del volcán coronado con una tenue nubecilla que, revestido de la luz magenta del atardecer, parecía erigirse como un anciano rey que guarda el fuego. Era el día del Carmen, entrada ya la noche, algunos de los pueblos asentados en la ladera del volcán celebraban su festividad con fuegos artificiales, salpicando su inmensa oscuridad lávica con tímidos destellos de colores. Un espectáculo natural de estas características no se ve todos los días y consciente de ello, lo bendije sintiéndolo como un privilegio que me ofrecía la vida.

Al día siguiente salí de Catania hacia Milazzo para embarcarme rumbo a una de las Islas de las Eolias. Ya de mañana el calor era sofocante. Llegué al puerto de Milazzo y hablando con la tour-operadora italiana me comentó que no estaba claro donde tenía fijada la estancia; si en Vulcano o Lipari, que lo debía consultar con la agencia. Entre tanto me puso el billete en la mano, me embarcó y siguió hablando por teléfono sobre mi destino eólico. Finalmente me gritó desde el muelle que debía desembarcar en Vulcano. A voces le pregunté mientras el barco partía: ¿Primera o segunda parada? Primera, me respondió haciendo un ceño con la mano.

Comenzaba un viaje con el que llevaba años soñando. Saqué de la maleta el sombrero y como siempre me sucede cuando emprendo cualquier trayecto marítimo, respiré tan hondo como pude. El barco batía con fuerza las olas y el insolente sol con su luz de mediodía las irisaba encendiendo el mar de una intensa tonalidad lapislázuli. Alguien gritó desde proa: ¡Delfines a la izquierda! Un grupo de delfines danzaba entre las olas siguiendo a la embarcación. Y no sé… me pareció estar emprendiendo un viaje hacia algún paraíso perdido.

No quiero extenderme recordando mi viaje eólico fruto de ensueños y fantasías literarias; pero ahora, cuando mi memoria lo rescata con este temprano frío invernal, me arrellano en el sillón y recordando mi Mar Mediterráneo caigo en un cálido y plácido adormecimiento. No sé como será el paraíso; pero si es tan bello como todo lo que yo pude contemplar en aquel cinturón de fuego y lava, poco puede importarnos la muerte.


María Jesús Mayoral




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Foto.- Hotel en la Isla de Vulcano frente a los farallones de la Isla de Lipari.

martes, 30 de noviembre de 2010

EL VOTANTE CATALÁN ENTRE EL SENY Y LA RAUXA (Armando Bulla)


SGS
Algo que ocultan los políticos es que el ganador de las elecciones del 2010 en Cataluña es el partido de la abstención. Nada menos que 2.095.122 de votantes, el cuarenta por ciento del censo, no han votado a ningún partido y lo más llamativo es que, de ellos, cien mil han acudido al colegio electoral y han depositado su voto, pero en blanco o nulo, (prácticamente el mismo número que los que han votado al peculiar Juan Laporta) en una manifestación demostrativa de su “rauxa”, de su ira, contra una clase política atenta solo a sus propios intereses, que en treinta años de democracia han convertido al país catalán en un semillero de burócratas y paniaguados, en un territorio donde la deslocalización y el exceso de intervención del poder han desmantelado parte del otrora floreciente tejido industrial, llenando el país de parados.

Otra consecuencia de estas elecciones es que gran parte del pueblo catalán está harto de jugueteos independentistas de manipulaciones históricas e imposiciones y lo ha manifestado de la única forma que puede: en las urnas. Solamente el seis por ciento del censo han votado a los independentistas ERC y SI (el pintoresco partido de Juan Laporta). Respecto a este último partido es llamativo que haya colocado nada menos que a cuatro diputados. Será necesario reconocer que para algunas personas más allá del fútbol no hay vida, o, incluso, que no la hay más allá del Barça. El “seny”, el buen juicio, del pueblo, que no el de sus políticos, ha debido de asomarse desde la madriguera donde hasta hace poco parecía estar agazapado. Viendo como se las gastan los mercados financieros internacionales haciendo pasar por las horcas caudinas a la hasta hace poco modélica Irlanda, quizá más de uno haya reflexionado sobre la fragilidad de una Cataluña libre y soberana. Navegamos todos los españoles en un barco bastante desarbolado, zarandeado por la galerna de los mercados financieros internacionales. O nos salvamos todos o naufragamos juntos, y aún se alzan voces estúpidas exclamando ¡nosaltres sols!. Véase lo que está ocurriendo con Grecia, Irlanda y Portugal ¿Saben ustedes lo que supone caer bajo las garras del Fondo Monetario Internacional? ¿Qué recetas arbitra para superar las crisis? Pues son siempre las mismas: subidas de impuestos, recortes brutales del gasto público, en definitiva, recesión económica para un lustro, por lo menos. El premio Nóbel de economía Joseph Stiglitz, que presidió algún tiempo el Banco Mundial de Desarrollo, uno de los instrumentos del FMI, asegura que por donde pasaban no volvía a crecer la hierba.

Por cierto, que el laureado economista ha dicho que España puede entrar en la espiral que hace una década llevó a Argentina a la pobreza. Obligados a la fuerza, como estamos, a reducir el gasto público y a aumentar los impuestos (¿cómo podemos hablar de soberanía?), y eso que no hemos caído, todavía, bajo el poder del FMI, estas operaciones no ayudarán mucho a eliminar el déficit fiscal, pues aunque aumentemos los impuestos no recaudaremos más por ello, ya que la contracción económica consecuente reducirá los ingresos fiscales.

Artur Mas debería gallear menos, pues solo el 23% del censo lo ha votado. Es un porcentaje importante, no cabe duda, pero no llega a la cuarta parte de los votantes, por lo que deberá escuchar lo que le dice la derecha moderada y el votante obrero, que en esta ocasión se ha quedado sin referente. Lo dicho, frente al sinsentido de la clase política el “bon seny” catalán ha alzado su voz.

Armando Bulla.

lunes, 29 de noviembre de 2010

CRÓNICA ILUSTRADA (Por Azulenca)

MJM

Ahora que se ha creado en USA el Tea Party, yo propongo para España la Tapa Party. Sería como muy español eso de reflexionar sobre política acompañándose de una tapa, un vino y un chascarrillo. Al mal tiempo buena cara.

Por fin, después de tanta campaña electoral erótica catalana, ayer culminaron las erecciones catalanas, perdón, las elecciones catalanas. El resultado ha sido apoteósico: hundido Montilla y sus rumberos. Ahora toca el rock sardana con Mas, más de lo mismo: más dinero para Cataluña y más nacionalismo. De todas formas ha sido una campaña electoral para el olvido. ¿Habéis oído a Esperanza Aguirre parlando catalá? Y yo me pregunto: ¿Cuántas tonterías están dispuestos a hacer los políticos? Yo si fuera política no hablaría catalán para que me entendieran sólo unos pocos, yo hablaría un idioma universal como es el español con cientos de millones de hispanohablantes. ¡Qué forma más ridícula de reducirse! Si al menos hablase un buen catalán la Presidenta de Madrid, pero tuvimos que oír un discurso macarrónico. Por favor, Espe, vuelve al castizo que es lo tuyo. Lo que si eché de menos fue a Marcelino Iglesias –nacido en La Franja- que hablara en catalán, que nos explicara la debacle electoral en catalán. Hubiese sido todo un detalle por su parte.

Y mientras Montilla cae, Zapatero se sostiene; de hecho nuestro Zp sólo habla de lo sostenible y como se sostiene, le llamaremos Zp “El sostenido”. Y Mariano qué. Pues Mariano cómodo en su labor de oposición y como se siente cómodo, le llamaremos Mariano “El cómodo”.

¿Y la rosa de pitiminí del gobierno? Elena Salgado, se entiende, pues haciendo rotos, agujeros y descosidos en nuestras arcas y hasta se atreve con las Cajas de Ahorro. Y lo hace sonriendo fingidamente, tal y como es ella. Pero ella se va a veranear a la Costa Azul y a los demás que nos den…

La pasada semana, la que ha estado espesa, inmensa y extensa en todos los sentidos ha sido nuestra Leire. Conyugues, ha dicho conyugues. ¿Cómo se puede tener como ministra a una iletrada? ¿Cómo se puede consentir como ministra de sanidad a una mujer con seborrea e incontinencia verbal? De todas formas es envidiable la suerte de una chica sin principios ni formación elevada al grado de ministra. ¿Cómo se hará eso de ser iletrada con cargo?

Zp se pierde en la OTAN. Zp se pierde en la inmensidad en cuanto sale de España. Y es que el pobre sólo piensa en español y esto está muy bien cuando uno no se mueve del sitio; pero en el momento que rebasas fronteras debes pensar en internacional. Y nuestro Zp a la hora de posar para la foto OTAN usurpo el puesto al estonio. Tenían marcado el nombre del país en el suelo para colocarse y el Zapatero vio Es y se colocó; llegó el estonio y le dijo este es mi sitio. Y nuestro presidente tuvo que rastrear y rastrear hasta colocarse en un ángulo que ponía Sp. Yo les recomendaría a los señores de la OTAN que, en lugar de poner las siglas de países a la hora de posar, pusieran las banderas o las fotos de los retratados. Esto es lo que se hace habitualmente con la pobre gente analfabeta. Con todo mi respeto para todos aquellos que no han tenido opción a una enseñada reglada.

Fíjense en la foto. Una mujer pompeyana de casi dos mil años sellando sus labios con una pluma: aprende Leire, ilústrate.



domingo, 28 de noviembre de 2010

AZUL COMO UN TOMATE (Narciso de Alfonso)

SGS

Desde que te conozco todo es azul, todo me parece azul, tú ya me entiendes, no es que vea todo de color azul, es más bien la sensación de azul que percibo en todo lo que veo y miro. Hasta mi jefe, que siempre ha sido de un rojo rabioso, es azul. Ayer se lo decía: jefe, desde que es usted azul le quiero más, me cae más simpático. Miró su traje y su camisa y después me miró a mí como no entendiendo nada. Cosas mías, le dije, no me haga caso. Por la tarde se había cambiado de traje y de camisa y vino todo de azul, el pobre. Vete a saber qué cábalas se hizo. A la panadera también se lo dije: el pan azul me gusta más, mucho más que antes. Perdone pero mi pan no es azul, contestó. No, ya, son mis sentimientos, no se preocupe. Pero se quedó mirando la barra como buscándole un tono azul. Yo la entiendo, imagínate que empieza a correrse por el barrio que vende pan azul, me temo lo peor. Y el de la frutería, cuando le dije que me pusiera un kilo de esos preciosos tomates azules. Se llaman berenjenas, me dijo, y no son azules, sino más bien color berenjena. Ya, pero yo quiero un kilo de tomates, perdone por la confusión. Rojos. Se ha puesto rojo como un tomate, se dice, no hay tomates de otro color, salvo cuando están verdes, que entonces son verdes, claro. Ya, si ya. Olvídese, en qué estaría yo pensando. Y a la rubia del tercero, en el ascensor: me encanta tu pelo, es tan azul. Se ha creído que me refería a que es rubia teñida y me ha saltado como una arpía: azul es el lago de Como y a lo mejor la madre que te parió. Perdona, es que no veo bien, acabo de venir del oculista. Ya. Que no se puede ser espontáneo, que enseguida todo el mundo se siente ofendido, ya lo ves, y luego dicen que vivimos en una sociedad tolerante.

Narciso de Alfonso
(Cuescos)

viernes, 26 de noviembre de 2010

GATORADE (Antonio Envid)


SGS

Habiendo dedicado mis esfuerzos literarios a moscas, gorriones, perros, chinches, garrapatas y otros especimenes, que me permitirían botar mi propia arca en caso de diluvio, me siento en la obligación de tratar algo sobre gatos, aunque reconozco que su mundo me resulta bastante enigmático y sus especimenes no especialmente gratos.

El gato no ha sido nunca domesticado, como mucho podemos pensar en que su libre y soberano imperio ha firmado algún tratado de cooperación y amistad con el imperio humano, de igual a igual. Véanse, si no, los mimos y cuidados que les prodigaron los antiguos egipcios, tributándoles entierros de campanillas con embalsamamiento incluido.

He mencionado el universo gatuno y no es para menos. Poseen su propia Geografía, incrustada en la nuestra, pero no coincidente, integrada por tejados y azoteas pobladas de chimeneas, que forman inextricables archipiélagos, con accidentes geográficos tan interesantes como: alféizares, cornisas, aleros, tapias…También tienen sus propios tratados de Astronomía repletos de lascivas y perversas lunas y enervantes constelaciones de astros. No me cabe duda de que han desarrollado ampliamente las Matemáticas con teoremas tan complejos como el de las siete vidas o enigmas como el de los tres pies, todavía no resuelto. También poseen una escuela filosófica basada en un principio, el de “gato blanco, gato negro, lo importante es que cace ratones”, tan sólido como pueda serlo el “cogito ergo sun”. En fin, para qué seguir aburriendo al personal, es una pequeña muestra del insondable mundo gatuno.

Los gatos poseen excelentes dotes musicales, bien como solistas, bien formando coros polifónicos. No hay como una noche lunada en la que se sientan especialmente inspirados y se enzarcen dos o tres cantores a un desafío de maullidos, para comprobarlo. No especialmente gregarios, no desprecian, sin embargo, formar de tarde en tarde un coro, aunque no siempre bien acordado, ya que su tremendo individualismo termina imponiéndose y suele acabar aquello como el rosario de la aurora, aunque a veces pueden llagar a constituir una estudiantina gatuna como la que nos presentara E. T. A. Hoffmann y que tanto quehacer dio a la policía.

A la lustral luz de la fría luna de enero organizan solemnes torneos a los que acuden bizarros caballeros, algunos llegados de extrañas ínsulas, a disputarse el favor de las gatunas damas, que asisten nerviosas y melindrosas. Enarbolando flexibles colas como señeras, y entonando maullidos cantos de amor, disputarán fieros encuentros, en los que harán gala de sus afiladas garras, pero con un sentimiento de gracia hacia el vencido, que abandonará el campo sin honor. Quedará un campeón, que a continuación gozará de inmediato de los favores de las bellas cual un Lanzarote del Lago atendido por las doncellas de la corte del Rey Arturo. Zapaquilda la bella, gata doncella, cara tanto a Lope de Vega, como a Samaniego, será la hermosa más famosa de este cortés amor gatuno. Por las chimeneas y tejados del Madrid de los Austrias el gallardo Micifuz languidecerá de amor por la hermosa Zapaquilda y sufrirá de celos por su rival Marramaquiz.

Por último, pero no menos importante, hay que mencionar la influencia de los gatos en las relaciones de enamorados. Ya Jardiel Poncela expuso la interesante teoría de que una pareja sólo podía funcionar bien sí a uno de ellos le gustaban los perros y al otro los gatos. A Jardiel no debían de gustarle ni unos ni otros, pues permaneció soltero toda su vida, aunque tuvo una hija conocida, al menos, Evangelina, de la que aseguraba que era hermosa porque era hija del amor, no del matrimonio, mientras se lamentaba de lo duro que era, en su tiempo, ser padre soltero.



Antonio Envid.
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