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| JIG |
Una tarde senté a la Belleza en mis rodillas. Y la encontré amarga. Y la injurié. (A. Rimbaud)
miércoles, 5 de enero de 2011
PRIMERO SE MOFARON DE LOS CATÓLICOS... (Vinomio Pañuelo)
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| SGS |
Primero se mofaron de los católicos
y ni me inmuté porque soy ateo.
Luego jodieron a funcionarios y pensionistas
y no protesté porque no era funcionario ni pensionista.
Después reprimieron a taurinos y conductores
y tampoco me quejé porque viajo en AVE y me gusta el fútbol.
Más tarde militarizaron a los controladores
y yo a la mía porque soy autónomo.
Finalmente cerraron las bocas de los fumadores
y seguí en silencio porque lo mío es la mariguana.
Ahora me toca a mí
y nadie me defiende porque me he quedado solo.
El pasado muerto y el futuro insondable.
Vinomio Pañuelo
in memoriam)
martes, 4 de enero de 2011
SIMÓN “EL ESTILITA” (Antonio Envid)
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| AEM |
Hasta aquí llega de vez en cuando
el ronco jadeo de los amantes
o el llanto de un niño
y el ladrido de los perros
-----------(Todo ello como un solo
-----------sobre la rítmica del viento
-----------que sopla airado en el desierto)
A veces estos sonidos
despiertan en mí
como el recuerdo
de un rastro de vida
en un tiempo y lugar
ya abolidos.
Sobre mi columna estoy a salvo
de la tentación de vivir,
de revolcarme en la insanía
de sentirme vivo y vulnerable
No escucharé sino el bajo continuo
del viento soplando en el desierto.
Antonio Envid.
lunes, 3 de enero de 2011
PRIMERO APRESARON A LOS COMUNISTAS... (Martin Niemüller)
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| SGS |
Primero apresaron a los comunistas,
y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego se llevaron a los judíos,
y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los obreros,
y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí,
no quedaba nadie para protestar.
domingo, 2 de enero de 2011
SOBRE LA AMISTAD (Antonio Envid)
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| AEM |
De entre los variados personajes que pueblan El Quijote hay uno que suscita especial simpatía: el Bachiller Sansón Carrasco. El bachiller es joven, ingenioso, alegre, de buen carácter y sobre todo siente una sincera amistad por el ingenioso hidalgo manchego.
Cervantes nos proporciona muchos datos sobre Sansón Carrasco y hasta nos deja una descripción física de él: “no muy grande de cuerpo, aunque muy gran socarrón; de color macilento, pero de muy buen entendimiento; tendría hasta veinticuatro años, carirredondo, de nariz chata y de boca grande, señales todas de ser de condición maliciosa y amigo de donaires y burlas” (capítulo III de la 2ª parte). Aparece por primera vez en el segundo capítulo de la segunda parte, donde Sancho nos informa de que es hijo de Bartolomé Carrasco, vecino del mismo lugar que nuestro hidalgo, y que llega de Salamanca, de estudiar en su universidad, hecho bachiller. No sabemos porqué no ha seguido sus estudios hasta licenciarse, seguramente solo necesita el primer grado que daba la universidad para colacionar algún beneficio en su aldea. Viste hábito de San Pablo (el de sacerdote secular, que también llevaban algunos estudiantes, compuesto de sotana o loba, bonete o gorra negra y manteo) y ha recibido las cuatro órdenes menores.
Llegado de uno de los principales centros intelectuales de entonces, es el primero en dar noticia de que la historia del caballero, bajo el nombre de Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, anda ya impresa en un libro que goza de gran popularidad. Sus padres serán campesinos acomodados, pues le han sufragado estudios académicos, y las rentas del patrimonio que herede, más las del beneficio eclesiástico, le permitirán una vida cómoda y anodina. Quizá con el tiempo se ordene y suceda al cura en la rectoría de la parroquia. También puede ser que case con alguna campesina con buena dote, tenga hijos y lleve una vida desahogada administrando su hacienda, envejeciendo y recordando sus aventuras de mocedad. Pero esto es otra historia aun no contada.
Lo vemos por la aldea en buena comunión con el cura, seguramente la única persona con quien puede hablar de otras cosas que no sean los problemas de las ovejas, del precio de la lana o de la cosecha de ajos y cebollas. Es aficionado a leer libros de caballería, pues conoce los más populares, y sus inclinaciones literarias lo llevan incluso a componer versos, pues a ello se presta cuando don Quijote concibe la idea volverse pastor, el pastor Quijótíz, además de prometerle tomar también tan bucólica profesión y acompañarlo con el nombre de pastor Carrascón .
Llega a apreciar sinceramente a su convecino el hidalgo don Alonso Quijano, y eso que lo conoce más por lo que ha leído sobre él, que por su trato y a pesar de la diferencia de edad, casi una generación. Cuando Carrasco salió de su aldea para ir a estudiar a Salamanca era un mozalbete y don Alonso ya un adulto, se llevarían unos treinta años. No solo siente amistad por su singular convecino, además, en parte, lo admira. Fascinado por las aventuras caballerescas que ha leído, sin duda con gran placer, sus impulsos juveniles, presos en la anodina vida de la aldea, le impelen a desear vivirlas personalmente. De modo que no duda en adoptar también la figura de caballero andante y emprender la singular aventura de buscar y rescatar a su amigo para devolverlo a casa. Su espíritu caballeresco se revela cuando es vencido en singular combate por don Quijote. Primero promete vengarse de esta humillación, pero su rencor dura poco, pues pronto lo veremos preparándose para otra salida con el mismo propósito de devolver a su convecino con los suyos. Bien es verdad que es mozo y le gusta la aventura, pero era más cómodo quedar en casa y practicar la caza con el cura y, sin duda, requerir a las mozas que lo mirarían con buenos ojos, que lanzarse al peligro de los caminos y a las incomodidades de las ventas. Los episodios con Ginés de Pasamonte y Roque Guinart muestran lo poco seguros que eran los caminos en aquella España imperial. Tras tres meses de búsqueda encuentra a su amigo en Barcelona y so capa de El Caballero de la Blanca Luna lo reta y, esta vez sí, en esta ocasión lo vence y puede imponerle como penitencia que se retire a su aldea, consiguiendo su objetivo.
Lo verdaderamente atractivo de este personaje es, sin duda, su concepto de la amistad. Es el único que empatiza con Don Quijote, adoptando su punto de vista con el objeto de salvarlo de su locura. Empatiza de tal punto, que no sólo se hace caballero andante, sino que adopta el significativo nombre de El Caballero de los Espejos, ya que él no ha de ser sino un espejo donde Don Quijote se vea reflejado y contemple su locura. Otros siguen la corriente del loco caballero, pero lo hacen por burla, Sansón Carrasco lo hace por amistad, para recuperarlo.
Las manifestaciones de verdadera crueldad que infiltran la novela se ven atemperadas por el cariño y afecto que don Quijote suscita entre los suyos: Sancho, el ama, la sobrina, el barbero, el cura, el bachiller…Al fin y al cabo, como decía Vittorio Gassman en aquella excelente película “Perfume de mujer” (hay un buen remake de Al Pacino): “un amigo es aquél que, a pesar de conocerte profundamente, te sigue apreciando”.
El IRASCIBLE EN ACCIÓN (Servando Gotor)
SGS
Brígida ronda los cincuenta. El Irascible, el comisario que siempre fuma 46, la ha sacado de la cama a las tres de la madrugada, de la cama se supone por el camisón y la hora aunque no por el peinado que más parece arreglada para una soiree; esto es como en el cine, el Irascible no recuerda ninguna escena en la que el personaje se despierte o se levante de la cama despeinado (¿y el camisón?, el camisón, le habrá costado un pico, blanco, de satén; de satén blanco como la canción: interminables noches de blanco satén...); es como una aparición, tanto que hasta le ha asustado a él; y ella también, también parece asustada o, como mínimo, sorprendida; hombre, él ha llamado educada, cortésmente a la puerta y, bueno, no es que sea un galán pero tampoco da miedo; (la sorpresa, debe ser la sorpresa, aunque por la cabeza tan arreglada casi parece que me estaba esperando), así que los dos andan extrañados, brujuleando, ella parece que estaba despierta, como en guardia, pendiente de algo, de alguien; aunque de él no, por supuesto... (¿de quién, entonces?); le ofrece un 46 y lo acepta
¿y Pascual? (pregunta él)
últimamente anda despendolado (contesta ella sin mirarle a los ojos)
eso ya lo sé, pero dónde está ahora, ahora mismo
¿no estaba en el monasterio, con la cuadrilla esa?
no, en el monasterio no
y doña Ángela, ¿le han preguntado a ella?
no, pensé que no era necesario, que lo encontraríamos en el monasterio
Como siempre, en los interrogatorios del Irascible es él quien acaba por ser el interrogado
¿y el coche? ¿no han visto el Dos Caballos?
no
La interrogada no sólo interroga sino que, además, llega a convincente deducción:
entonces, es que no ha vuelto, pero no tardará, no tardará en volver, seguro; al final siempre acaba volviendo (y pretende concluir la sesión con un seco) ¿algo más? (lo que termina por desquiciar al Irasciblecuarentayséis)
mire señora, basta ya de juegos, estamos investigando un crimen, ¿de acuerdo?
¡un crimen... !
Brígida se derrumba, por fin parece derrumbarse; un golpe, un duro golpe, sí; tanto que el Irasciblecuarentayséis casi acaba por apiadarse (pobre mujer), pero de repente ella se pone a gritar como una loca, (como en el cine, como en el cine también, escupiéndolo todo):
lo sabía, sabía que esto acabaría mal, pero...
La mirada desorbitada, como si quisiera hipnotizar al Irasciblecuarentayséis:
pero... y quién, ¿quién ha sido... ? ¿quién ha podido ser?
doña Laura.
¿doña Laura, dice... ?
sí, doña Laura
imposible; no, no puede ser, imposible; ¿qué interés podría tener ella por quitárselo de en medio... ? la otra sí, pero doña Laura...
Ahora, ahora va comprendiendo el Irascible; un poco torpe pero va entendiendo: Brígida cree que el muerto es Pascual y Laura quien lo ha matado; no está mal, no esta mal; que siga en el error a ver como reacciona (en el cine negro, mentirijillas de estas hacen que la gente lo suelte todo); y ella:
Pascual, ¡mi Pascual!
(ya está, ya lo ha soltado, el mi delator, aquí hay más barro del que parece, pero a ver, a ver, que siga, que esto se pone bueno, en las películas siempre dejan que siga y terminan por escupir todo) y acierta:
la puta esa, doña Ángela, doña Ángela; te lo tenía dicho, mira que te lo tenía dicho, Pascual, pero tú, nada, ni caso; sólo yo, sólo yo te abría las puertas al final, cuando la zorra esa te rechazaba...
(esto se pone de miedo, que siga, que siga)
... pero dios mío, si parece imposible, imposible, si es que te veo, todavía te estoy viendo entrar por esa puerta... (al Irascible se le ponen los pelos de punta) ... ayer mismo (el Irasciblecuarentayséis respira), allí, en esa misma puerta; yo esperándote, como siempre (como siempre, ¿eh?, muy bonito, piensa el Irascible); a las tres, a las cuatro, a las cinco de la mañana, cuando fuera; yo esperando y tú que dónde está la llave; y yo que no, que doña Ángela no está, que se ha ido a Zaragoza, que para qué quieres la llave; ya ves, la llave... (ni en las películas largan tanto, el Irascible está por pedir palomitas y una cocacola); se ha ido con él, te lo tengo dicho: con él; y lo sabes, tú lo sabes, a ti sólo te utiliza, imbécil... la llave... además no la tengo, no, no tengo la llave; que no Brígida, dámela, no me engañes, que está en la habitación y no quiere abrirme... y al final se lo creyó, era mentira pero se lo creyó, y cogió el trompo y a Zaragoza (de aquí a la gloria; se van a enterar ahora esos del casino, Bartolo incluido, se van a enterar todos de una puta vez quién soy yo, casi dice en voz alta un Irasciblecuarentayséis inflamado); a Zaragoza, así, sobre la marcha, borracho de celos (todo se va cerrando, respira) enfebrecido el muy cabrón, hinotizado (¿hinotizado?), hinotizado por esa puta. Y luego, luego fue demasiado tarde, sí; cuando me asomé al balcón (no, si al final, si sigue así, acabaré por taparle la boca yo, cómo se enrolla), cuando oí el coche ponerse en marcha para rendirme otra vez, que no, Pascual, que no, que está aquí, ¡aquí!, pero de qué te sirve la llave si la tiene atrancada por dentro, la puerta está atrancada... pero ya era tarde, demasiado tarde; no me oíste y ahora, ahora ya no cruzarás más esa puerta.
(cabrona, quien no cruzará nunca esa ni ninguna otra puerta será doña Laura, la pobre)
Le ofrece otro 46.
cálmese señora, póngase cómoda que todavía tenemos para un rato... ¿no tendrá algo de beber?
Brígida señala a la cocina; el Irascible, se sirve una cerveza y prepara el arma y los grilletes, luego se sienta junto Brígida, detrás de ella, frente a la puerta. Y espera.
La ciudad sin faro
sábado, 1 de enero de 2011
EN LAS LLANURAS DEL HASTÍO (Servando Gotor)
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| SGS |
Aborrecidico está uno con esto de tener todo legalizado. Obtuve la licencia para la barricada y ahora me aburro como una ostra (¿de verdad se aburren las ostras?). Lo que yo quería era marcha, plantar cara al establishment. Pero mal empecé legalizándola, obteniendo la licencia y pagando la tasa. Y ahora me veo así. Ni molesto al poder, por tener los papeles en regla, ni el poder me molesta a mí. Ay, ay, ojalá sea una tasa mensual para no atenderla en diciembre.
Pues eso, aburrido y leyendo el periódico. ¿Las noticias? Observen: el alcalde de Calamocha, del PAR, ve ampliadas sus tareas políticas al ser elegido único representante aragonés en la FEMP. ¿Y qué es la FEMP? Pues muy sencillo, hombre: es la Sección Española del CMRE. Y no sólo eso, que también constituye la sede de la OICI, en la calle Nuncio, número 8 de Madrid, fíjese usted. Habrá que darle la enhorabuena al alcalde, aunque no sepamos exactamente en qué consiste su nuevo cargo y qué ventajas o beneficios reporta ni a quién. De todas formas igual se aclaran algo las cosas si desplegamos las siglas. Veamos: el PAR, ya lo saben, es el Partido Aragonés. La FEMP, la Federación Española de Municipios y Provincias; el CMRE, el Consejo de Municipios y Regiones de Europa; y la OICI, la Organización Iberoamericana de Cooperación Intermunicipal. ¿Aclarado? Que Dios pille confesado al señor alcalde y, sobre todo, le dé fuerzas y luz, primero para conocer y desarrollar bien las funciones de su nuevo cargo; y, luego, para desempeñarlo atendiendo al mismo tiempo a los problemas cotidianos de Calamocha. Yo, desde luego, no tengo ni idea en qué consisten ni para qué sirven todas estas asociaciones ni qué ver tendrán los municipios con las regiones, ni los de España con los de Europa, ni los de Europa con los iberoamericanos, ni los iberoamericanos con los de España... De todas formas las asociaciones, que crecen como setas en el Paraíso (por cierto, el Simposio de Micología divino), molan mazo. ¿Por qué? No lo sé pero están de moda. Lo que tampoco sé es por qué están de moda, ni quién la ha implantado. Y como a mí me gusta ir a la última (estar en la pomada, que hay que ser sublime sin interrupción), lo menos me monto la CUBA (Confederación Universal de Barricadas y Adoquinazos). Y para eso nada mejor que ajuntarme con don José María Plumed, ese comercial del Azafrán del Jiloca que une la producción con la intermediación y consigue así milagros como vender el kilo a 2.074 euros en lugar de a 1.800, un precio este último, como dijo el propio Plumed “que correspondió al año pasado”. Sí, señor; gente así hace falta en nuestra tierra: el precio lo ponemos nosotros; y los compradores, chitón (ssshh: lo extraño es que quien compra es él). Pues eso, y no como estos de la DGA, los de SAVIA, que vendieron VITROTERUEL por un euro –Jesús Allueva pixi; perdón: dixit- pero con muchas garantías, claro. Por eso VITROTERUEL está cerrada y por eso no dan la cara ellos sino Allueva, flamante alcalde de Monreal.
Y yo aquí, como Baudelaire, en el vórtice de las llanuras del hastío, profundas y desiertas. Esta barricada, esta morada del eterno hastío, es la mía. Sí, contemplando cómo se complica todo, cómo inventamos términos superfluos y cómo los de siempre los prostituímos. ¡Horror! ¡Confusión! Menos mal que diciembre está al llegar y dejaré de pagar la tasa. Arderá Troya. Pero hasta entonces sólo me queda pensar en cosas hermosas, como el CICAR de Caminreal (el Centro de Interpretación de la Cultura Romana). Soñar. Que, con el nuevo color político de la actual corporación, hay pasta donde antes faltaba. Bendita sea (la pasta, claro).
El Comarcal del Jiloca
(30/11/2007)
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