sábado, 25 de junio de 2011

CORRUPCIÓN EN ARAGÓN (Informe)

Lo que no se ve

en las televisiones públicas  pagadas por todos, 

ni en las otras cuatro

televisiones privadas privilegiadas:

 

CORRUPCIÓN EN ARAGÓN
La justicia ampara a los corruptos socialistas ante denuncias.
(Un informe emitido por el programa
"Más se perdió en Cuba", del grupo Intereconómía)


 
Avance (menos de dos minutos y medio):

Para ver el informe completo (unos veinte minutos de duración):

Parte 1ª
Parte 2ª

viernes, 24 de junio de 2011

BALCONCILLOS 14 (Loqasto)

SGS
Pon mis juguetes en buen orden, al oso con el oso, pon al perro con el pájaro, en cuanto al pato, déjalo solo al pato: padre, me voy, voy a jugar con la muerte. Se trata de leopoldo maría, sí, arreglando sus asuntos antes de morirse.

El bueno de pessoa, por su parte, sigue dando la lata con sus (ridículas)  dificultades, impropias de un adulto, y se da vergüenza de comprar plátanos en la calle –unos plátanos en los que se ha proyectado todo el sol del día como una linterna sin máquina-.  Los motivos de su vergüenza son todavía más ridículos –si cabe-: podrían no envolvérselos bien, o no vendérselos como deben ser vendidos por no saber él comprarlos como deben ser comprados (¿?); podrían extrañar su voz al preguntar el precio (¿?).  En fin, creo que conviene que corramos un tupido velo sobre el asunto de los plátanos. A veces parece que estos balconcillos están llenos de piantados.

Olga (orozco), a quien –hasta ahora- considerábamos una mujer sensata,  con los pies en el suelo, con la cabeza en su sitio, se ha puesto a decir que su pena es única, indeleble (sic), que se retrae como ciertas flores si la roza cualquier sombra extranjera y, cuando la sopla, crece como si devorara la íntima sustancia de una llama. Añade algunos detalles sin importancia: que tiene la forma de un cristal de nieve y el perfume del viento y que irradia un fulgor azul o rojizo o dorado (¿?). Lo peor llega cuando parece que nos quiere vender su pena: no hallarás otra igual –dice- aunque te internes bajo un sol cruel entre columnas rotas. ¡Olga, por favor, que eres poeta, o eso creíamos, por lo menos!

Stephen (crane) también nos cuenta una breve y difícilmente creíble historia. Se encontró en el desierto con una criatura (desnuda y bestial) que, de cuclillas, devoraba su propio corazón. Bien hasta aquí, pero atiende ahora: stephen le pregunta, como si tal cosa: ¿está bueno, amigo? Le pregunta si está bueno su corazón y añade ¡amigo! Después de esta
tremenda falta de tacto, la respuesta de la pobre bestia tiene que parecernos coherente: amargo-amargo, pero me gusta porque es amargo y porque es mi corazón. Olé por la criatura, qué sabia respuesta a tan maleducada pregunta.

Afortunadamente, andando a lo largo de la solitaria playa que puede verse  desde los balconcillos que dan al sur, llega neruda diciendo –humildemente- que él no sabe, que conoce poco, que apenas ve, pero cree que el canto de la muerte tiene color de violetas húmedas, de violetas acostumbradas a la tierra, porque la cara de la muerte es verde, y la mirada de la muerte es verde, con la aguda humedad de una hoja de violeta y su grave color de invierno exasperado. Agárrate, agárrate a la barandilla si te flaquean las fuerzas. Cuando estos inadaptados aciertan a decir, tiembla el misterio.

Pensar a solas duele: no hay nadie a quien golpear. Está uno y su cara: uno y su cara de farsante, ay. Bukowski, como tantas veces, nos da caña: no permite que nos apiademos de nosotros mismos ni que nos juzguemos con demasiada benevolencia, con excesiva suavidad: la vejez no es un crimen, pero la vergüenza de una vida deliberadamente malgastada entre tantas vidas deliberadamente malgastadas sí lo es. Este tarado dispara a dar y con perdigones del quince. Y sigue, sigue: ellos envejecieron mal porque vivieron mal: rehusaron ver. Ay, cuando estos inadaptados empiezan a hablar, tiembla el misterio.

Aunque no seas el padre de la jirafilla, o ni siquiera de las torcaces ni de los floridos geranios, sube si quieres a estos balconcillos, pero debes saber que los muchachos tienen días buenos y días menos buenos. Dicen –o dan a entender- que es mucho el dolor aquí; y la soledad, también es mucha la soledad. Y la tristeza. Pero también la belleza: hay tanta belleza y tanto silencio. Y miedo, también es mucho el miedo. Ellos, los muchachos, hacen lo que pueden, pero tienen muchos días malos, y muchos días muy malos.

Debes saberlo si subes a estos balconcillos.

¿Qué satisfacciones tengo en la vida? Se lo digo de veras, trabajo en lucento. ¿Qué satisfacciones tengo en la vida? Así es, jovenzuelo, se lo digo de veras, trabajo en lucento.

Si te quedas en los balcones de abajo, donde todavía da la sombra, puede que veas o escuches a pavese. Tal vez ya haya pasado la noche en el hotel de turín –si es así, estará relajado en la muerte-, pero si aún tiene que suicidarse, puede que lo encuentres hosco e irritable: no se lo tengas en cuenta. Siempre se queja de que cada vez que se sienta en un rincón a beberse un aguardiente, allí está el pederasta, o los niños gritones, o el desocupado, o la muchacha guapa: rompiéndole entre todos el hilo del humo. Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, pavese, le dice la chica guapa sin ninguna intención. Tengo sesenta y ocho, la primera vez que cargué alfalfa tenía diecisiete, le responde pavese sin mirarla.

Era demasiado exquisita para esta vida, dice larkin a quien quiera escucharle. Arrodillada en la arena, la costa y un hotel con palmeras parecían brotarle de los muslos, sigue diciendo, aunque nadie le escucha. Llegó un día de marzo y un par de semanas más tarde ya era bizca. Como el relato se pone interesante y tiene morbo, ya hay dos feligreses escuchándole. Dijeron que aquello llevaba la firma del Enano Thomas. Sea como fuere, el desaprensivo autor de la atrocidad siguió torturándola: le tocó el turno a la sonrisa, y enseguida a las enormes tetas y a la raja de la entrepierna. Cuando le cortaron los labios con un cuchillo y muy pronto, en transversal, una mano, le pusieron encima un cartel nuevo, esta vez de la Lucha contra el Cáncer.



JAVI

JAVI

jueves, 23 de junio de 2011

DRESSING - fetichismo - homenaje a Luis García Berlanga (Antonio Envid)

AEM



Verte salir del baño, ágil, felina, y comenzar a vestirte
Demorada, como en una ceremonia litúrgica.
Primero, las braguitas, esas de encaje.
Que dejen adivinar el peligroso triángulo
(más perverso que el de las Bermudas)
de mis dichas y naufragios.

Luego envuelve, como para un regalo,
tus esbeltas piernas en las suaves medias,
salva la dulce curva del pie, sus golosos dedos
y luego las columnadas pantorrillas,
sigue deslizando los dedos sobre la seda de tu piel,
por los muslos internos.
Los zapatos. Sentir la dulce agonía de un San Sebastián
por ellos lacerado.

Oh¡ femenino escorzo al comprobar el paralaje
de las rectas costuras hasta los tacones aplomadas.
Cubre tus florales botones, sus rosáceas aureolas
Y unas gotas de chanel entre los pechos.

Asistir al milagro de la construcción de la fémina,
de su enigma y languidecer de placer.
 Antonio Envid.

miércoles, 22 de junio de 2011

EN LA TRASNOCHADA 53 (María Jesús Mayoral Roche)



En Villamayor de Gállego, 21 de junio de 2011

Bueno, Ángel, todo llega. Aquí tienes tu Trasnochada con otros dos vídeos de regalo, te curraste los comentarios y te lo mereces. Ahí voy.
Los hay que nacen con el sello divino y los hay que surgen igual de bien por generación espontánea, yo me quedo con estos últimos. Algunos vienen al mundo con todo hecho, a hacer lo que les venga en gana. Debo confesar que, hasta cierto punto, envidio a este tipo de gente. En ese grado que otorga lo divino, por ejemplo, algunos trataron ya en su infancia con genios como Picasso, crecieron a la sombra y amparo de la gloria de los padres y mamaron el arte desde pequeños: esto es muy importante a la hora del desarrollo vital y cultural. Quiero decir que con un entorno así y sin prescindir de nada económicamente por caro que sea, con esto me parece a mí que ya se puede dar una gran zancada en la vida. Si a esto le añadimos belleza, cuerpo e inteligencia, pues ya… es que lo tienes prácticamente todo hecho.

Por otra parte están esos otros que nacen en medio de la pobreza, que no tienen medios, que pueden llegar a pasar hambre y que comienzan su carrera artística prácticamente en la calle. Con tesón, esfuerzo y algún don, alcanzan la gloria a base de trabajar duro. Pero se puede ser pobre y elegante, bien a base de aprendizaje, bien como algo innato. A mí, personalmente, me gusta más la gente que se hace a sí misma, quizá porque yo me encuentro en el plano terrenal, es decir, sin el sello divino. Es más, el único talento que tenía me lo robaron para entregárselo a una divina. Bueno, castigos que da la vida.

Servando os ha colgado dos vídeos pertenecientes a dos artistas con orígenes bien distintos: uno nació en el seno de una pobre familia napolitana, el otro es hijo de torero español y miss italiana. Estoy hablando de Massimo Ranieri y Miguel Bosé. De las dos actuaciones, yo me quedo con la de Massimo Ranieri, más que nada por las formas.

La RAI suele hacer un concurso para niños y jóvenes promesas. Los niños eligen a uno de sus ídolos para cantar una canción. Dos de estos ídolos para Grazia Buffa, una de las concursantes juveniles, fueron Massimo Ranieri y Miguel Bosé. La niña resulta un tanto sosona, pero su voz es magnífica. Voy a explicar lo de las formas. Yo he visto cantar varias veces a Massimo Ranieri con niños, siempre les deja cantar para que se luzcan y él se incorpora en un segundo plano, sin perder su papel de ídolo. Esto es difícil. Lo cierto es que cualquier actuación de Massimo resulta siempre impecable. Él se considera un trabajador nato al que le ha costado mucho llegar a ocupar el puesto que ocupa. Según declaraciones suyas, él pasó penurias en su infancia y esto le lleva a no tirar el pan duro, procura aprovecharlo para hacerse sopas de leche. En el caso de Miguel de Bosé la cosa cambia sustancialmente, él ya nació con el sello divino y es Bosé. ¿Qué les diferencia en la actuación?

La televisión italiana –RAI- es única a la montar festivales y escenarios. Este concurso que hace para niños lo hace al estilo de siempre, es decir, montando un escenario inmenso donde todo cabe: orquesta, coro, jurado, presentadora, cámaras, niños bailando… Por otra parte la cámara lo recoge todo: el primer plano del trompetista, las violinistas como telón de fondo, el coro haciendo las voces, el público que llena el gran teatro… Se puede decir que la cámara es un ojo que no pierde detalle. Y yo me he quedado ahí, en el detalle.
Voy a explicar los detalles. En la actuación de Massimo Ranieri, la niña comienza cantando sola la primera estrofa, a continuación se abre la puerta y cuelgan luminosamente el cartel de Massimo Ranieri, la gente comienza aplaudir en cuanto él comienza a bajar las escaleras, se acerca al director de orquesta para estrecharle la mano, se coloca detrás de la niña, antes de cantar saluda reverencialmente al público, la gente lo aclama y se incorpora a la actuación. A esto yo lo llamo dominar el escenario. En el caso de Bosé la cosa cambia. Bosé se presenta en el escenario como si fuera un ruedo –por algo es hijo de torero-, la gente lo aclama, le da dos besos a la niña al más puro estilo español, canta con ella la canción de principio a fin; pero él es Bosé en todo momento, eso sí, sin saludar. Quiero aclarar, que en Italia las formas son importantes. En cualquier caso a los nacidos con el sello divino se les suele perdonar todo, esta es la envidia -sana por supuesto- que tengo hacia la gente de esta categoría. Por eso me quedo con Ranieri.

Para terminar, añadir que tanto Ranieri como Bosé están elegantísimos en el escenario: ambos vistiendo camisa negra. Esto de vestir camisa negra en Italia todavía tiene sus prejuicios. Políticas fascistas aparte, a mí me encanta ver a los italianos con camisa negra. Opino que hay que tener cierto estilo para lucir este color y ellos por supuesto lo tienen.
Se me olvidaba a Massimo Ranieri lo vais a ver sensiblemente actualizado, ya no es aquel Massimo del festival de San Remo.


CRÓNICA GRIEGA II (Por Azulenca)

FOTO: María José Caballero

Hemos vivido una semana emocionante, al más puro estilo del Agente 007. Me estoy refiriendo a la llegada de Artur Mas al Parlament en helicóptero, conociendo al President se sentiría como Pierce Brosnan en unas de sus películas. Me estoy refiriendo en cuanto percha toca, porque en cuanto acción creo que no. Y estoy segura de que al bajar del helicóptero ni se le movería un pelo del tupé, a pesar del aire que hacen las hélices. Yo no esperaba menos de Arturo, siempre he dicho que hubiese sido un perfecto galán de cine en los años cincuenta. A este episodio histórico catalán podríamos ponerle título, por ejemplo: La toma de Barcelona, El sitio de Barcelona, por supuesto, con licencia para indignarse todo lo que se quiera.


Rubalcaba no responde cuando le preguntan sobre los indignados y huye con el rabo entre la piernas, perdón, quería decir Alfredo. Alfredo en estos momentos tiene la consideración de “cerebro del PSOE”, pues si Alfredo, Ministro del Interior, no quiere saber nada de los Indignados callejeros que alteran el orden, habrá que aprovechar la ocasión para indignarse más y mejor. He visto en la actuación de Alfredo un gesto de impotencia, quizá pueda ser ocasionado a alguna molestia ocasional de la entrepierna.


Valeriano emperador del paro con rango de Ministro de Trabajo le echa la culpa a la Banca del parón general. A estas alturas a alguien hay que culpar, pero la cifra de “paraos” en España me parece trágica. Por otra parte no veo la solución al problema echando la culpa a otros. Valeriano, harías mejor volviendo a tu viejo imperio, al sindicato.


Me da pena Zp. Las declaraciones de fin de semana fueron penosas. Y es que Zp intenta resucitar y no puede, no puede, no puede... Así lo manifestó en San Petersburgo: «Todo a su tiempo... Mi deseo es adelantar la recuperación del crecimiento económico y del empleo». Al ver las imágenes de Zp expresando este deseo, pensé, éste está peor de lo que parece. Yo creo que se lo debería mirar, lo mismo se le está haciendo agua en el cerebro, esas lagunas que tiene no son ni medio normales.


Otros que han dado la campanada han sido los del Tribunal Constitucional, ahora dicen que de los doce quieren irse tres, pero no les dejan. Pues nada, que se indignen también.


Otro que también querría indignarse pero no puede es Francisco Franco. Ahora dicen que quieren quitar su tumba del Valle de los Caídos. Yo soy de la opinión que a los muertos mejor no tocarlos, en este caso tanto mejor, pues si despiertan al Caudillo la Extrema-Derecha lo mismo se indigna también.


Ya digo que ha sido una semana emocionante, ahora toca un rescate, un nuevo rescate para Grecia. Ya les di a los griegos una solución en su día, que vendan patrimonio a los alemanes. Alemania puede y está dispuesta a todo, bueno y si no quieren vender, otra opción sería alquilar: que alquilen alguna cariátide, cráteras, triglifos y metopas de los templos, en fin… que tienen donde echar mano.


Y yo, Azulenca, también estoy indignada. Llevo no sé cuántas crónicas sin un triste comentario. Estoy desanimada y estoy pensando en la jubilación. Y es que estoy perdiendo personajes, he perdido a la Serrana de la Moncloa, a la Niña Bibiana y la Sibila Leire aparece poco, ni siquiera cuando le toca. De hecho, con la crisis del pepino letal ni siquiera se le han visto los peletes.
 Azulenca



martes, 21 de junio de 2011

SONORA (Vinomio Pañuelo)

SGS


Todo era blanco
porque todo es blanco allí.

El calor mordía y los escorpiones
se escondían ebrios bajo las piedras sin sombra.

Nos habíamos quedado tirados
en una vieja gasolinera,
todo estepa y algún cuervo perdido.

Yo hacía autoestop
Y a ella se le había averiado el coche.

El gasolinero nos dijo que por allí no pasaba nadie
y el teléfono no funcionaba:
ocurre a menudo en estas llanuras abandonadas
-añadió encendiéndose un cigarro-
acercaos a Lasanta, son cuatro horas andando
pero sólo tres si rodeáis la laguna.

Ella me miró,
yo la miré
y los dos nos tronchamos de risa.

Pero no había otra opción.

El paisaje era desolador
todo estepa y algún cuervo perdido.
En medio, una extraña laguna
y un brutal saguaro.

Desde el cielo enormes ballenas
vueltas hacia el sol
se nos mearon encima.

Nos cobijamos bajo el cactus
y yo la protegí con mi brazo
-Qué terrible, dije.
-Sí, pero qué hermoso,
contestó arrebujándose en mi pecho.

Borracho de lluvia
comencé a dibujar círculos
sobre su brazo desnudo
con mi pulgar tembloroso.

Qué quieres, me dijo, ¿ponerme cachonda?
Y allí empezó todo.

Vinomio Pañuelo
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