jueves, 25 de noviembre de 2010

ERIKA, ABSTENERSE ESTUDIANTES (Servando Gotor)

SGS

El número es el símbolo de la necesidad causal. Ahí queda eso.

El día de mi muerte… Sería más apropiado decir "la tarde en que me mataron". Pero da lo mismo, al final todo se sabe. Lo cierto es que "aquella misma noche" escampó y una niebla deleznable con la que se podrían moldear terribles monstruos y simpáticos muñecos, se impuso a la lluvia casi de repente. El inspector Menoyo abandonaba la zona hablando solo porque estaba solo como sola estaba la noche. El último, yo siempre el último, en todo, se decía. Mis pasos, amargas cábalas de un viejo solitario, el más solitario del mundo. Pasen, pasen y vean. Aflojaba el nudo de su corbata como aflojaba la corriente, y la basura se aferraba a la calzada como sus dudas a la noche. Plas… plas… plas… Trattoría Cambalache, pastas y pizzas de primera calidad. Andar trémulo y desorientado. Miró el reloj, Érika, se dijo, pero no, a estas horas... Plas… plas… plas… Y en el Esplanade, aquellos ojos verdes de mirada serena… Cafetería Snack, desayunos desde las seis de la mañana, plas… plas… plas… dejaron en mi alma eterna sed de amar… en el Esplanade siempre se oyen canciones antiguas que normalmente te encantan, plas… plas… plas… Cine Capitol, aquí siempre ponen buenas cintas. El neón intermintente se sigue reflejando en la acera, todavía brillante, plas... plas… plas, Érika, cine Capitol, doble sesión: ‘Muerte en Venecia’, de Luchino Visconti, con Dirk Bogarde, Silvana Mangano, Björn Andrésen, Marisa Berenson, Mark Burns... ‘Breve encuentro’, David Lean: Celia Johnson y Trevor Howard. Duda, duda en meterse, pero no sabe cuál estarán pasando ahora ni cuándo habrá empezado y no hay cosa que más odie que el azar y las películas a mitad, así que… plas… plas… plas… anhelos de caricias, de besos y ternuras… Lotería, Apuestas. Y un sucio ramo de novia resiste en la boca de una alcantarilla a punto de ser tragado.

Oh, luna, luna de Alabama, guíame, enséñame el camino a la próxima whiskería pues tenemos que morir, morir, morir… Y no preguntes, no preguntes por qué. Tú guíame, simplemente guíame hacia mi chica, luna, luna de Alabama…

Caminaré hasta cierta puerta, caminaré hasta cierta puerta, sí, se repetía, pero al final, ¿me atreveré a abrirla? Érika. En su casa no, imposible. Por un momento piensa en acercarse a la Jefatura, pero no, allí no hay nada que hacer, estará sólo Adso y no quiere que el muchacho palpe tanta soledad. Érika. Pero en Los seis conejitos tampoco, los martes nunca. Al final, plas… plas… plas.. Al final, otros neones ya sólo tímidamente reflejados en la acera se disuelven entre la niebla y sus trémulos pasos. Al final, cae como absorbido, como habrá caído ya el ramo de novia en la alcantarilla, como escupido por la noche. Y aparece de golpe, atravesando –casi rasgando- una cortina roja en medio de una penumbra, roja también, frente a una barra… americana (Los seis conejitos). Cree parecer un borracho cualquiera e intenta reponerse. La camarera es nueva. En estos sitios hay mucho, demasiado movimiento de personal. Se repone. Se va reponiendo. Ajusta su corbata con: buenas noches, guapa… Y se acomoda frente a la barra con: menudo día. En realidad quería decir ‘vida’, pero le ha salido ‘día’. Mejor, ¿o no? Sí, está claro: es nueva.

- El número es el símbolo de la necesidad causal. Tal cual. Contiene, como el concepto de Dios, el último sentido del universo, considerado como naturaleza. Por eso puede decirse que la existencia de los números es un misterio, y el pensamiento religioso de todas las culturas ha afirmado siempre esta impresión.
- Qué coño quieres.
- Una coca-cola.

Oh, luna, luna de Alabama, guíame, enséñame el camino y no preguntes, no preguntes por qué. Tú guíame, simplemente guíame…

- Los números son símbolo de lo transitorio, ¿sabes?
- ¿Ron?
- Ni hablar, estoy de servicio, muñeca… Spengler, lo decía Spengler, no yo. Claro, tú no sabes quién era Spengler. Las formas rígidas niegan la vida.
- ¿Las formas... rígidas?
- No, sin hielo. No quiero hielo.
- ¿Anda, dame un pito?
- Las fórmulas y las leyes dan rigidez a la imagen de la naturaleza.
- Cerramos en media hora.
- Y lo dices ahora ¿eh?
- Yo te digo lo que hay
- ¿Por qué algunas os empeñáis en que os llamen zorras?
- Oye, hijoputa, límpiate esa lengua o llamo a la pasma.
- ¿A la pasma...  A la pasma, gilipollas? Mira, mira esta placa, ¿la ves? Estás hablando con Lonny Menoyo, idiota...  A ver si te la tragas.
- Ah, con que poli, ¿eh?
- ¿Y los otros? ¿dónde están los otros?
- Querrás decir las otras.
- Bueno sí, me refería a los otros… -se frena a tiempo, antes de pronunciar “conejitos”. Tampoco pasaría nada, allí, pero él, aunque hay cosas que le sacan de quicio, generalmente es un hombre prudente, de los de antes-. Las otras, quiero decir… ¿dónde están?
- Haciendo la calle, dónde coño van a estar a estas horas... Los martes no son buenos aquí, no hay negocio.
- Y...  esto, y… hmmm…, -habla bajito, le da vergüenza- y… ¿Érika?
- ¿Érika?
- Sí, Érika, ya sabes…
- La han venido a buscar.
- ¿La han venido a buscar? ¿quién coño la ha venido a buscar?
- No sé, un tipo con…
- ¿... Con un bigote muy grande…? ¿Un economista, así, así de bajito y con un bigote enorme?
- ¿Cómo lo has sabido?

Oh, luna, luna de Alabama, guíame, enséñame el camino. Rooney, Rooney. Érika y Rooney. Érika y su bigotazo. Érika y el káiserguillermo. Oh, luna de Alabama, No, esta noche, no, no lo resisto, tenemos que morir, hemos de morir.

Y de repente, al borde del K.O. suena la campana:

- El móvil, sí, mi móvil, dónde coño lo tengo, ah, sí, aquí, aquí... ¿sí…?,  ¿otro fiambre...? Bueno, bueno, tranquilo, Adso, tranquilo, estoy ocupado pero enseguida voy por allá… bueno, vale… venga.

Noche salvada… de plenilunio ataviada…


(El olor de tu pelo entre la niebla)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

EN LA TRASNOCHADA, 33 (María Jesús Mayoral)


MJM

Villamayor de Gállego, 22 de noviembre de 2010

En la trasnochada, de vez en cuando, después de ver ciertas cadenas televisivas me sobreviene algún que otro ramalazo de soberbia. Y es que cada vez hay menos profesionales en los medios de comunicación: no me estoy refiriendo a los programas basura, me estoy refiriendo a otros programas, a otras cadenas que van de intelectuales o de regionales. A veces salirse de los niveles establecidos entraña más riesgo.

Cuando saltó la alarma de los aviones bomba provenientes de Yemen, salió a la palestra un periodista y escritor hablando de este país, obviando lo fundamental. Hablaba de Yemen sentando cátedra, hizo referencia a su geografía, política e historia reciente; sin embargo se dejó de decir lo que precisamente hay que decir para comprender la situación de este país: Yemen tiene una sociedad tribal.

Hace poco tuve ocasión de ver Cinema Paradiso, todavía no había tenido oportunidad de ver la versión doblada al español, por cierto, me gusta más la italiana y es que no hay nada como el original. Al final de la película se montó un debate sobre las tradiciones. Un señor con muchos títulos y más pedantería puso a bajar de un burro la película, tratándola de sensiblera, criticando la actitud democristiana del cura y los exteriores donde se había rodado. Yo le hubiese preguntado a este señor: ¿Dónde nació uno de los precursores de la Democracia Cristiana? ¿Cuántas metáforas ha visto en la película? Por parte del conductor del programa, como escritor que es, hubiese estado bien alguna alusión a Leonardo Sciascia - emblemático escritor siciliano- al que emocionó el estreno de la película cuando se la proyectaron en exclusiva en sus últimos días de vida. Añadir que Sciascia de sensiblero no tenía nada.

Como ahora los empleos y cargos son otorgados de acuerdo con el amiguismo y la política, tenemos presentadores/as en las televisiones autonómicas que no saben expresarse y con subtítulos cargados de faltas de ortografía que ofenden la vista. Esto se puede hacer extensivo a los que están detrás de una cámara, que como no saben de qué va tampoco hacen por enterarse. En el Certamen Oficial de Jota, cuando los joteros bailan la Jota de Zaragoza, cómo decir que sobran los detalles de pies, manos y brazos, cómo decir que lo importante es no perder de vista a los bailadores, que lo importante es ver como coordinan los movimientos porque la dificultad de la jota estriba en que los bailadores no se pierdan. ¿Acaso no sabía el cámara que la Jota de Zaragoza es un reto atlético? En fin…

Y en esta trasnochada cuando repaso mentalmente todo esto, teniendo en cuenta que la televisión podría ser un vehículo de cultura, me doy cuenta de que las televisiones están dirigidas por gentes con escasa formación que tampoco hacen formarse a sí mismos. Cuando un profesional de lo que sea se enfrenta a materias desconocidas debería asesorarse por expertos, esto ha sido siempre así. ¿Por qué no lo hacen?

María Jesús Mayoral




Foto.- Uno de los exteriores donde fue rodada Cinema Paradiso.

martes, 23 de noviembre de 2010

CRÓNICA BASURERA (Por azulenca)

MJM

Bien se nos ríe este gobierno. Leire asegura vivir mejor nunca, dice que se vive en este país como nunca se ha vivido. Que les pregunte a los que buscan comida en los basureros de los supermercados para comer, que les pregunte a la nueva figura social que ha aparecido en la etapa Zapatero: el pobre vergonzante. Ese hombre o mujer que, viviendo hasta hace poco con dignidad, ahora se ve empobrecido por la crisis hasta el extremo de tener comprar comida para perros subsistir porque le avergüenza pedir. Y mientras unos hacen la fila del paro y otros viven del subsidio, los hay que se levantan por la mañana, se suben al coche oficial y en lugar de trabajar por el país trabajan para su bolsillo. Leire, supongo que te referirás a estos últimos cuando dices vivir mejor que nunca. ¡Qué suerte la tuya, Leire! Ocupar un sillón azul sin saber nada, sin utilizar champú, tan sólo preocupada por prohibir los juguetes en los menús de las hamburgueserías. En este país es prioritario, para ocupar un puesto como el tuyo o como el de Pepe Blanco, tener un pasado sin formación académica, basta tan sólo con haberse metido en el partido y aplaudir a un líder con idénticas cualidades cerebrales, es decir, ser una nulidad. Así se forman las castas políticas y así se lleva a un país a la ruina.

La antigua Serrana de la Moncloa ya tiene licencia para juzgar, quiero decir que entró por la puesta de atrás y ahora reingresa en la carrera judicial con todas de la ley; aunque en su condición de miembra del Consejo de Estado su situación administrativa será “Servicios Especiales”. Tere también pertenece a esa nueva casta política: no haber hecho nada en esta vida te da derecho al cargo, a un buen cargo. Y mientras todos estos se suben al coche oficial, comen en restaurantes caros, figuran y no trabajan; otros hacen la fila del paro o cobran un subsidio de risa y los más desfavorecidos buscan comida en los basureros. Pero lo peor no es buscar en la basura para comer, lo pero es la ruina moral y material que tienen muchas familias en este país. Porque la gente arruinada suele perder la chaveta, los problemas económicos traen depresiones y vicios como el alcohol o el juego. Pero Leire afirma que ahora se vive mejor que nunca, dichosa ella.

¿Y de la campaña electoral catalana qué? Pues de pena como todo lo que se hace últimamente en este país: mucho orgasmo, mucho destape y poca vergüenza. La ovejita Dolly del P.P, Alicia Sánchez Camacho, ahora va de Lara Croft simulando cargarse inmigrantes en un videojuego. Esa es otra gran idea de las que aporta el P.P en Cataluña. Y cuando a su jefe supremo, Mariano, le preguntan qué ve en TV. Mariano responde que el Teledeporte. Pues no tiene Mariano un cuerpo Teledeporte, ni mucho menos… Vaya perfil, vaya talla que dan todos estos politicastros.

En el Sahara Occidental no pasa nada, no hay datos, luego no se puede valorar la situación, eso dice Trini del Desierto, Trinidad Jiménez, se entiende. Cuando estaba en la oposición dijo que se comprometía con el pueblo saharagüi y ahora cuando toca mojarse no sabe nada. No hay mejor ciego que el que no quiere ver.

Bueno, ya no me lo tengo que mirar: me han llamado facha. En un comentario dejado en Crónica al Agua me llaman facha. Ya no tengo que hacer terapia, ya estoy en ese grupo que no comulga con la doctrina Zp, es decir, que soy políticamente incorrecta por la gracia de Dios. Gracias por su comentario.

La semana me fui a ver la exposición dedicada a Marín Bagüés en Cajalón, os la recomiendo. Decir que yo no soy experta de nada, pero tengo el suficiente sentido común para decir que está muy mal puesta: excesiva luz y cuadros mal colocados. Un exceso luz puede resultar ofensivo y en el peor de los casos reflejar en los cuadros, caso que se da en esta muestra. Por otra parte los cuadros pequeños se hubiesen lucido más en la parte angosta de la sala.

lunes, 22 de noviembre de 2010

PUES SOY DE LA MISMA MATERIA QUE ESTOS MONEGROS (Antonio Envid)

SGS
No me busquéis en el ameno huerto,
ni en el civilizado jardín,
pero tampoco en la esmeraldina selva
donde engasta su mirada el jaguar.


Buscadme solo en la desolada estepa.

Mi piel es áspera como la del lagarto
y si me seccionáis, veréis el lento pálpito
de mi estremecida entraña,
que agoniza demasiado.

Mi canto, como el de la alondra,
solo para el oído atento
se muestra dulce y delicado.

Me encontraréis en el fondo de las cisternas secas,
donde una sed de siglos enferbrece mis ojos.
Pues soy de la misma materia que estos Monegros
por donde no ha pasado todavía quien dijo:
Quien beba de mi agua ya no tendrá más sed.



Antonio Envid

sábado, 20 de noviembre de 2010

Café-Bar “LOQASTO” (Isabel Carceller)


SGS
El día ha salido frío. El Café-bar a esta hora está tranquilo. Al “Buenos días”, en la respuesta: -¿hoy también vas con prisa y con notas para el tabloncillo?
-Lo de las prisas, relativo, hojearé un ratito el periódico, y lo de la nota. -sí, el editor y ensayista Castellet ha ganado el Nacional de las Letras de este año.
-Lo del Premio Nacional, un poco tarde ¿no crees?. Esta mañana he escuchado algunos comentarios de Castellet sobre lo que significa el premio para él.
- A mí me ha devuelto un ratito a mi neurótica juventud. A los tiempos de Barral y compañia, al espacio cultural y, de todo tipo que ocupaban en aquella época. Algunos, muy jóvenes en aquella época, sentíamos más que conocíamos y algunos queríamos todo: sentir y conocer. Nos faltaban años, informaciones (conocimientos) y lecturas… pero nuestra neurosis nos desazonaba, no nos permitía reconocer entre otras muchas cosas, esto. El artículo de Carles Geli está bien. Te leo un trocito: ”El galardón apunta casi tan alto como el personaje, de siempre enjuto y suficientemente flexible de forma y fondo para hacer de puente entre los intelectuales catalanes y castellanos desde los años cincuenta.’El antifranquismo nos unía, pero con la democracia esas relaciones ya no parecían ni tan urgentes ni tan importantes’. Pero la cosa ha degenerado más de lo previsto. Aunque, como reconoce que le dice una amiga psiquiatra su personalidad ‘tiende a la evitación del daño’ y siempre le han interesado el flujo entre culturas -’deberían estar por encima por encima de toda confrontación’-, hoy se muestra muy pesimista sobre esas relaciones.’si no es entre amigos esto ya no existe y, la verdad, no le veo ninguna posibilidad de arreglo ni a medio plazo; esto se ha esconyat (jodido)’. ¿Causas? ‘El desarrollo político del Estado español desde 1975 para acá y las políticas culturales de ambos bandos’….
- En el rato que llevamos de bla, bla, bla hemos terminado recordando a todos los escritores que cita el artículo. Vaya, que resulta que soy de tu edad…Así que lo de decir que su obra mítica fue “La antología, nueve novísimos poetas españoles” (1970), lo digo yo.
- Cambiando de tema. Estos dos últimos días he visto comprando en el mercado a Begoña, la mamá de Rebeca (E. Infantil, ahora tendrá ¿18 años?) y me he preguntado: -¿qué habrá sido de la vida de esta niña? Era la ingenuidad personificada y de una alta creatividad. Cuando ella estaba en E. Infantil un programa de TV iba visitando clases en los colegios. Buscaban niños espontáneos que dieran “la” imagen sobre ciertos temas y palabras. Cuando estuvieron en mi clase, fue Rebeca la que se los metió en el bolsillo. (No estoy hablando de conocimientos intelectuales a medir o valorar, estoy hablando de gracia, espontaneidad e ingenuidad…) Tal vez no sean buenas armas para ir por la vida, por eso me acordé de ella.
-¿No saludaste a su madre y …?.
-No, hasta puede que su madre (Begoña) ni me viera. La estaban sirviendo el del puesto en que estaba comprando.

Nos hemos dado una buena charrada, hojear el periódico queda para casa. Hasta luego.

-Hasta luego y a pasar buen día.

Isabel Carceller

viernes, 19 de noviembre de 2010

DEBAJO DE LAS PIEDRAS (Elvira González Gaspar)

SGS

Buscando a tientas
sentidos
aminorando edades impúdicas
encontré
debajo de las piedras
una niña enferma
que pedía pecho
en una noche sin luna


Elvira González Gaspar

miércoles, 17 de noviembre de 2010

DÍAS PERROS (Antonio Envid)

SGS

I

Las mañanas de los sábados eran sus preferidas. Una vez arreglado su cuarto y preparado el desayuno, desplegaba el periódico y mientras mordisqueaba las tostadas y saboreaba el café, se entregaba a un epicúreo descanso. El lunes, con los pequeños problemas de su trabajo de oscuro funcionario, quedaba lejos. Tenía casi dos días para sus paseos, sus partidas de dominó, ir al cine, o… no hacer nada simplemente.

Un timbrazo lo despertó de su dulce ensoñación. Fastidiado, receloso, se acercó a la puerta. Resultó ser la tía Eustaquia. Qué pasará, se preguntó temeroso. El fin de semana comenzaba a complicarse.

La tía Eustaquia era persona mayor, pero al contrario de su pusilánime sobrino, vital y muy activa. Penetró como un ciclón en la casa. -¿Que haces, sobrino? Nada, como siempre, sólo y aburrido como un hongo. Cómo puedes pasar la vida tan tontamente, habiendo tantas cosas que hacer, tantos lugares que conocer, tantas personas con las que hablar y tú aquí como un menhir, clavado en medio de la vida.¿Cuando me presentarás una chica, una amiga, un amigo interesante, no sé….algo? Mira, resulta que me voy a Tailandia unos días, sí, ¡ya¡….., unos amigos que van y me ha dicho que había una plaza libre y me he apuntado. No, no se donde está Tailandia, ni me importa, digo yo que el piloto del avión bien lo sabrá, y si no, que pregunte. Si, me voy esta tarde, pero no se que hacer con mi perro. Cómo me lo voy a llevar, pobrecito, se pone fatal en el avión, no consiente ir en la bodega y organiza un jaleo que ni te cuento, en el último viaje se oían sus lamentos en toda la cabina del pasaje. Al vecino de asiento lo convencí de que eran los lamentos de un alma en pena que quizá falleció en un viaje anterior y el pobrecito comenzó a ponerse de color verde y a respirar con dificultad. Pues, no se, se me ocurrió esa explicación, la verdad es que me estaba aburriendo. Bueno, el caso es que no me lo puedo llevar, o sea, que te lo voy a dejar a tu cuidado unos días. No pongas esa cara, al fin y al cabo te servirá de compañía, que buena falta te hace…..

La tía Eustaquia se fue como vino, como un fuerte viento que abre y cierra la puerta violentamente. Se quedó sentado en su sillón anonadado. Enfrente de él, el perro, quieto, mirándole con esa mirada profunda que tienen los perros cuando miran a un punto de fuga que se encuentra a varios quilómetros detrás de tu cogote. Desde luego su tía lo había fastidiado, pero bien fastidiado, qué hacía con aquel bicho, que ni siquiera iba provisto de un manual de instrucciones. Al lado, su tía había depositado una misteriosa bolsa, que examinada, resultó contener una correa y unas cuantas latas de comida, las cuales, afortunadamente, sí que mostraban unas someras instrucciones en sus etiquetas: Calentar al baño maría, abrir y servir esta excelente comida para perros. No calentar directamente en el microondas. Alimento completo para perros, cubre todas las necesidades de su querida mascota,… y otras imbecilidades por el estilo, pero que fueron muy apreciadas por nuestro personaje.

Tras un largo tiempo de mutua contemplación, sin que, al menos él, llegara a ninguna conclusión sobre su paradójica situación, se levantó del sillón y caminó hacia el dormitorio. El perro le siguió dócilmente y ello le produjo una agradable sensación. Anduvieron un rato arriba y abajo por el pasillo, hasta que recordó su habitual paseo matinal de los sábados. Se vistió despacio, sujetó al perro con la correa sin grandes dificultades, con lo que sintió de nuevo otra buena sensación, esta vez de seguridad consigo mismo, y salió a la calle.


II

Volvió del paseo fatigado y malhumorado. ¡Aquellos plácidos paseos matinales del sábado, morosos, saludando a los conocidos y rematados con un vermú en el bar de abajo! Había sido un infierno, atravesaron un parterre destrozando una reciente plantación de pensamientos, todos los árboles de los alrededores habían sido visitados, había correteado detrás del perro o detenídose interminablemente en una papelera, ante una misteriosa bolsa abandonada, ante un mendigo, que les amenazó con una botella… todo ello al arbitrio y capricho del odioso animal. A la puerta del bar, tras intercambiar ladridos y amenazas con otro perro y no sabiendo que hacer con el can, había desistido de su vermú. Vació media lata de comida, que el animal comió ávidamente, y sentado en su sillón le rindió la fatiga, quedando dormido. El perro se tumbó a sus pies y ambos durmieron durante una gran parte de la tarde.

La mañana del domingo. Gustaba de demorarse en la cama, Abrir los ojos, dar media vuelta y volver a cerrarlos. El perro reclamaba su atención, trató de no hacerle caso, pero el animal tiraba de las sábanas, se subía en la cama, ladraba. Le tiró las zapatillas sin ningún resultado, no hubo más remedio que levantarse.

Tras un somero acicalamiento salió de casa tirado por el perro mal sujeto por la correa. En un descuido, tras un fuerte tirón, el perro salió corriendo y nuestro hombre quedó paralizado sin acabar de comprender. ¿Dónde estaba el animal? Miró por la calleja lateral sin verlo. Dio vueltas a la manzana y ni el menor rastro del bicho. Comenzó a angustiarse. Llamó a gritos al perro (él, que jamás había levantado la voz), abordó con preguntas a los escaso viandantes, sin el menor resultado. Tras un par de horas de inútil búsqueda volvió desolado a casa.



III

-¿Usted es el del anuncio del perro perdido?, pase, pase, estaremos mejor en el salón. Era una señora madura (quizá en las postrimerías de su madurez, pensó) vestía algo negligentemente, una especie de leve bata, pero apareció cuidadosamente peinada y maquillada. Sus poderosas caderas se contoneaban sobre unas zapatillas de tacón por el pasillo. -Si, si, no se preocupe por su perro, está perfectamente, ¿le apetece un café? ¿un güisqui? De ninguna manera, no acepto un no, mire yo a estas horas tomo un té con unas pastas, póngase cómodo y ahora mismo lo traigo. Con confianza, los dueños de perros nos comprendemos, somos como una especie de hermandad.

Su proximidad le perturbaba. Contempló sus facciones, de cara redonda y cansada, su pelo rubio teñido parecido al esparto. Hablaba, hablaba y él no comprendía ni la mitad de las historias que le contaba. Se le aproximaba, quizá demasiado para ser una extraña. No sabía que hacer y no había manera de abordar el asunto del perro hallado, al suponer, por aquella señora. Aceptó una copita de jerez y luego otra. Él no bebía nunca, sentía un ligero mareo agravado por el penetrante perfume de aquella mujer y su agobiante proximidad, cada vez más estrecha e íntima-

Se vio derrumbado sobre el sofá, sus vestidos prácticamente arrancados. Zarandeado, sobado, babeado, ordeñado por aquella furia. Nunca había compartido estas intimidades con ninguna mujer. Pensaba, a pesar de que hacía tiempo que había dejado atrás su adolescencia, que algún día perdería su virginidad con alguna chica como fin a una larga etapa de enamoramiento, de una manera romántica, y que sería el día más feliz de su vida. Y de pronto, había sido violado, de modo brutal. Maldijo su débil voluntad, su falta de energía para imponer sus deseos, no los de los demás. Avergonzado pidió que le devolviera su perro.

-¡Cómo que este no es su perro! ¿Qué me dijo que era un perro grande, de color canela? Mire fue tan impreciso al describirlo que no me acuerdo. Esta perrita tan encantadora me la encontré hará un año y no la ha reclamado nadie. Le confesaré que no me desprendería de ella por nada del mundo. Hay días, que si no fuera por esta perrita no me levantaría de la cama Pero usted puede volver cuando quiera, ya me entiende, y yo me comprometo a ayudarle a encontrar a su perro. No me interprete mal, he visto un perro merodeando por el barrio que quizá sea el suyo. Denotaba tanta angustia en su voz, que creí que le podría ayudar. Comprendo su desvalimiento, una vez se me escapó esta perrita y creí morir, afortunadamente la encontré acurrucada en el portal, me estaba esperando.


IV

-Ya verá como tiene suerte, recogemos muchos perros perdidos. Vamos a ver a los huéspedes, espero que lo encuentre, me llevo una alegría cada vez que un dueño encuentra a su perro. Si claro, si no los reclaman hay que sacrificarlos. Pero eso no ocurre con los que se pierden, sino con los que abandonan. A pesar de los años que llevo aquí no comprendo como se puede abandonar a un animal tan vulnerable. A veces alguien viene a buscar al suyo y se lleva otro, además. Estos que ve aquí son una pura ruina, vienen en condiciones lamentables, con heridas horribles que dejan descubiertos los huesos, con mutilaciones… Si, algunos han sido atropellados, sobre todo aquellos que son abandonados en el campo, en gasolineras, otros se hieren peleando entre ellos, pero algunas heridas, sobre todo mutilaciones, sólo pueden atribuirse a acciones de sádicos, entre ellos, y no son los menos, aquellos que se dedican a peleas de perros. ¿Que no sabía que se organizan peleas?, ya le aseguro yo que sí, y son sobradamente conocidas, yo metería en la cárcel a todos los que participan en ellas, por su crueldad, pero corre el dinero, sabe, y el dinero puede mucho.

-Bueno, si no ha encontrado al suyo, porqué no se lleva otro. Ya sé que no es lo mismo, pero ha visto perros muy bonitos, y le aseguro que cuando encuentran cariño, estos animales que se han visto abandonados cobran una fidelidad y un amor grandes a los nuevos amos. Bueno, pues nada, que tenga suerte. Si su perro era grande y fuerte quizá lo haya robado algún adiestrador de perros de pelea, aunque sólo sea para que sirva de entrenamiento.



V

Olía a sudor, a humo de cigarros, a excremento de perro, a vísceras, la tierra flotaba en el aire y penetraba en los pulmones, y aquella algarabía de voces y gritos le aturdía. En el centro un cercado de madera, donde dos perros peleaban entre sí, jaleados por las voces de los concurrentes. Uno de los animales trataba de huir arrastrando sus patas traseras, que no le respondían, tenía lesionada la columna, mientras el otro se le lanzaba al cuello con un rugido asesino. Sintió una nausea y vomitó, se manchó el traje y fue violentamente empujado por alguien que le motejó de sucio cerdo.

-Qué hace por aquí merodeando por las perreras! Estoy harto de sinvergüenzas. Aquí se pelea limpiamente, no se les proporciona mierda a los animales, como en otros sitios. No me diga que sólo curioseaba, estoy seguro que trata de meterle alguna mierda a algún bicho-. Recibió en plena cara un golpe seco, que lo derribó al suelo. -Márchese antes de que me enfade. Otra vez no saldrá tan bien librado se lo aseguro, le sacaré las tripas de un pinchazo-. Se encontró en un callejón, con la cara bañada en sangre, el traje sucio y descompuesto y presa de un gran aturdimiento.



VI

Era una casa abandonada, el zaguán olía a cacas de gato y estaba lleno de basura, entró con gran aprensión, pero ya que había llegado hasta allí, por un barrio que nunca se había atrevido a atravesar, llevaría a cabo sus pesquisas.- Hola!, pasa, tío, pasa, la puerta no cierra ¿que te trae por aquí? Ah! Es el del anuncio, el del perro. Mira me estaba liando un porrito ¿quieres? Tú te lo pierdes, es hierba de primera, la cultivo yo mismo en la terraza, first quality, te lo aseguro, genuino cultivo ecológico y del productor al consumidor, directo, sin intermediarios. De veras no hace. Mira, de bisnis ya hablaremos, tranquilo, relájate, tomate tu tiempo. Una birrita? Tampoco. No creas que te vaya a pegar algo, tío, no tengo sida, ni nada, que soy muy legal, sino que te digan aquellos. Mira esto es lo que os pierde a los urbanitas, el estrés, las cosas requieren su tiempo, yo no podría vivir con agobios y con prisas. ¿Ves estas sandalias tan guapas? pues me las hago yo. También las vendo. ¿Y estas pulseras de cuero? es cuero legítimo, pura artesanía, controlan el estrés. Tampoco hacen. Bueno, bueno, no pasa nada, todo está bajo control.

-Mira, aquí en el patio están los perros, recojo todos los que encuentro, tienen alma, es más, aquél negro, estoy seguro de que tiene el alma de Javi, mi colega, que murió hace dos meses. Al día siguiente de su muerte lo encontré y me siguió como si me conociera de toda la vida, mirándome con la misma mirada con que miraba Javi, así, entornando los ojos, como ensoñando. Seguro que uno de ellos es el tuyo, aquél de color canela. ¿Qué no? ¿Seguro?… Y cuanto dices que estabas dispuesto a dar de recompensa? Bueno, pues por la mitad te vendo esos dos tan guapos. Bien, bien, te llamaré, seguro que lo veo por ahí. Que lo encontraré, tranquilo, por ese dinero lo encuentro, te lo juro.



VII

Regresaba derrumbado a casa. Se le hacía doloroso llegar a ella, encontrarla vacía, oír el violento silencio. No comprendía esta nueva sensación, siempre había encontrado en su casa un remanso de paz, un cálido refugio donde estar a salvo del mundo, de la gente, y ahora le resultaba odiosa, fría. Donde estaría su perro a estas horas, quizá agonizante en una cuneta.

No podía dar crédito a sus ojos, el cuerpo le dio un vuelco por dentro. Por la calle, a su encuentro, corría el perro tan largamente buscado. El animal se abalanzó sobre él, sus patas sobre su pecho, mientras le daba largos lametones en la cara. Le derribó. En el suelo abrazó largamente al animal, mientras el corazón pugnaba por salirle del pecho. Gruesas lágrimas de alegría caían por sus mejillas.

Subieron las escaleras de dos en dos. Eligió, entre las latas que le había proporcionado su tía, la que tenía la etiqueta más atractiva, la calentó, y en dos platos, sirvió una ración al perro y otra para él. Sentados frente a frente, él en su sillón acostumbrado y el perro en el suelo, celebraron el festín del feliz reencuentro. Luego el perro fijó su mirada en aquel punto de fuga que estaba detrás de su cogote y él lo contempló largamente con arrobamiento.



VIII

-¿Sigues en el mismo sitio donde te dejé? Cuando digo que eres como un menhir clavado en medio de la vida. Tailandia, muy interesante, muy, digamos, exótica, es un lugar mágico, los hoteles todos muy buenos, con aire acondicionado día y noche, y los tailandeses, muy educados, muy sonrientes, nos quieren mucho a los españoles ¿A este perro qué le pasa? está más delgado, sucio, deslucido. Desde luego sobrino, no sirves para nada, no se te puede dejar siquiera al cuidado de un perro. Vamos bonito, te bañaré y te daré una suculenta comida, ya está otra vez contigo tu mami, no me mires así, tengo derecho a tener mi propia vida de vez en cuando.

Se oyó cerrar la puerta de la calle.



Antonio Envid Miñana


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