sábado, 12 de febrero de 2011

¿QUÉ PASA EN EGIPTO? (Armando Bulla)

Foto original de Laura Fernández
La lectura de las novelas del Nobel egipcio Naguib Mahfuz me depararon una grata sorpresa, los personajes que poblaban aquel barrio de El Cairo se parecían mucho a los convecinos que me acompañaron en mi adolescencia. Hay allí una atmósfera del microcosmos que supone el barrio en el que todos se conocen, en un país que está saliendo del subdesarrollo, con el sentimiento de solidaridad que crea el saberse miembro de una pequeña comunidad pobre, el fuerte aprecio por el valor de la familia, el respeto a los mayores, las pequeñas rencillas y roces que produce la cohabitación…. En fin, todo aquello que ¡hay! hemos perdido con nuestro avance económico.

Egipto es un gran país, cuenta con un INB (ingreso nacional bruto, esto es, todo lo producido por un país en un año) per cápita de 1.800 $, que es más bien modesto, pero es una gran potencia por desarrollar, pues la edad media de sus ciudadanos es de 24 años y una tasa de escolarización en enseñanza media del 96%; una prestigiosísima universidad como la de El Cairo y una clase media culta que mira los modelos europeos, sin por eso renunciar a su milenaria cultura.

Todo ello me hace recordar la sociedad española de los sesenta del pasado siglo y sus esfuerzos para llegar a un sistema democrático. En aquellos tiempos a EE. UU. le iba bien que España estuviera bajo un régimen de dictadura, ello le aseguraba un país fiel, que le garantizaba tener bases militares de modo estable y tener bajo control el Mediterráneo (Rota). Hay que recordar con qué dudas contempló el Imperio nuestra evolución hacia una democracia, sus reticencias hacia la legalización de un partido comunista (a pesar de que éste había evolucionado hacia un eurocomunismo deslavazado) y el poco apoyo que en un principio nos prestó (Marcha Verde, por ejemplo, que Hasan no habría emprendido nunca sin la aprobación de los norteamericanos)

¿No cabe esperar que un gran país árabe como Egipto evolucione hacia una democracia, quizá no exactamente europea, pero homologable? ¿Estarán EE. UU., Inglaterra y Francia dispuestos a prestarle la ayuda necesaria para que esto suceda? Yo carezco de la información suficiente para contestar estas preguntas, por eso soy optimista (ya se sabe que los optimistas somos pesimistas desinformados), espero que por una vez las potencias occidentales no vuelvan a cometer el repetido error de sustituir a una dictadura por otra, de buscar un dictador militar que mantenga el “statu quo” impidiendo a un país el desarrollarse y labrar su propia historia.


Armando Bulla.

LA LEY (Servando Gotor)


http://fcc1ic.wordpress.com/2010/05/05/2-5-la-justicia/

En un estado de Derecho toda ley persigue establecer las reglas de funcionamiento, otorgar al ciudadano seguridad jurídica y sujetar a los poderes. Si no respetamos la ley, todo vale. No habrá seguridad jurídica y nunca sabremos si lo que hacemos es correcto o no, si lo que ganamos con nuestro trabajo nos pertenece o nos lo podrán quitar impunemente mañana. Y, lo que es peor, y aquí entramos ya en la tercera finalidad: el poder, los poderes, harán de nosotros, los ciudadanos, lo que se les antoje. Impunemente.

Es lamentable que a estas alturas aún no se tengan claros conceptos tan elementales.

Recientemente he visto una entrevista de Iñaqui Gabilondo al juez Garzón. Brutal. El Sr. Gabilondo no parecía periodista (en realidad, hoy, pocos periodistas parecen periodistas). Allá él -allá ellos-. Que lo vea quien quiera, libres somos (y no parece que interese a muchos a la vista de la ruina del grupo PRISA, pero allá él, allá ellos, como empresa privada que son, y dejo al margen, aquí y ahora, las ayudas financieras de Cajas de Ahorros y subvenciones públicas recibidas porque eso afecta a todos nuestros bolsillos). Insisto: allá ellos si no entienden bien su profesión. El periodismo ha de ser independiente e imparcial y, desde luego, los periodistas deben tener la formación mínima suficiente como para saber qué es democracia y qué es un estado de derecho y cuál es su trabajo. ¿Ustedes qué piensan, que mr. Gabilondo no lo sabe? Miau. Eso es lo malo que sí lo sabe/n, pero no le/s “interes-a” saberlo. Reitero: allá él, allá ellos.

Lo peor es el juez bonito y justiciero. Esto es muy grave, porque si caemos en las garras de su omnímodo poder y, además, sin entender –él- que él, precisamente él, es el primero que ha de estar sujeto a la ley… Tenebroso panorama el nuestro. Y quien tenga ojos, vea.

Don Baltasar sufre mesianismo (Dios mío, tantos mesías espantan, y dicen de los judíos, que llevan dos milenios esperando a uno que no llega; o de los cristianos que ya llegó el suyo y no precisan más). Sí, don Baltasar tiene una visión mesiánica de su labor. Y el juez tiene que ser de todo menos mesías: y él y el sr. Gabilondo lo saben o deben de saberlo. Si no lo saben, mal. Si lo saben, peor, porque entonces forman parte activa de la subversión del Estado de Derecho. Don Baltasar entiende que el pueblo debe saber –conocer- su altísima tarea. Y, lo que es muchísimo peor: se siente defensor de las víctimas… ¿Víctimas? ¿Qué víctimas? Y en todo caso ¿por qué “defensor” de nadie, víctima o no? Dejémoslo claro de una vez por todas (y el que tenga oídos, oiga): un juez sólo tiene que ver víctimas y agresores cuando dicta sentencia (o, como es el caso, en el momento de cerrar la instrucción). Hasta ese momento un juez sólo ha de ver dos partes: acusación y defensa. Otorgar ciega y equilibradamente la tutela judicial necesaria a cada una (“ciega”, sí. ¿ignoran todavía que a la justicia siempre se la representó ciega –cinta en los ojos- y “ecuánime” –balanza en mano-?). Y, desde luego, no erigirse jamás en defensor ni acusador de nadie, tarea que sólo compete a abogados y fiscales que, ellos sí, son “parte” (“parciales”).

Un juez que se implica no es juez. Si se erige en defensor de alguien rompe lo más sagrado de la judicatura. Se llame Garzón o Froilán. Defienda a tirios o a troyanos. Y quien tenga nariz que huela, porque todo esto hiede. Que ya vale lo idiotas que andamos en este país, y de que presuman de demócratas quienes se pasan la ley –el estado de Derecho- por el arco de triunfo.

El Comarcal del Jiloca
21/01/2011

viernes, 11 de febrero de 2011

UN BANDO DE GRULLAS (Antonio Envid)

SGS

En el amplio folio del firmamento
un bando de grullas traza
-----------------su elegante geometría.
Al Norte viajan
y a su paso van recogiendo el invierno.


Este invierno inusitadamente largo


Cuando se ha perdido
la sensación del misterio
del viento que sopla en la chimenea,
del rugir de la borrasca
y la blanda envoltura de la niebla,
el invierno se hace enojoso
y nos sentimos como sumergidos
en una caldera de fría grasa,
como en adobo.


Igual de enojoso me resultará el verano,
con su impúdico grito
de invitación a la vida.
Cuando tememos a cada instante
que nos asalte la pregunta,
esa que no queremos hacer
¿para qué seguir viviendo?


Porque de aquellos veranos
en que libres de responsabilidad
abejeabamos como dioses menores
por el jardín de la casa paterna
mientras el sol doraba nuestros cuerpos
De aquellos veranos, digo,
No queda el menor recuerdo.


Antonio Envid.

miércoles, 9 de febrero de 2011

GEORGES ROUAULT (Antonio Envid)

Poder contemplar en Zaragoza obras de Georges Rouault, uno de los pintores más originales del siglo veinte, es todo un regalo para la vista y para el espíritu. Sin embargo, lo que tendría que ser un acontecimiento cultural de primer orden está pasando casi desapercibido. Nada de colas y horas de espera para ver esta extraordinaria muestra, más bien todo lo contrario, yo he podido contemplarla en total soledad, salvo la discreta vigilancia de la sala (*). El arte también sucumbe al márquetin y los museos cada vez se parecen más a centros comerciales, con sus temporadas de rebajas y de ofertas.

La muestra es corta, pero de piezas muy bien escogidas, lo que supone otro aliciente, sobre todo para quienes, como yo, sufrimos el síndrome de Sthendal. No soy capaz de digerir demasiados efectos sensoriales en poco tiempo, necesito ir asimilándolos poco a poco, con mesura y a veces con regodeo.

Ver las obras de Rouault y pensar en Goya es un efecto inmediato. Esas manchas de color bordeadas por un negro puro, solo pueden hacerlo los genios de la pintura: Goya en sus pinturas negras y Rouault.. Sabido es que el pintor huye del negro como de la peste. El negro no puede plasmarse directamente en el cuadro, se sustituye por tonos azulados, grises, bermellones. La primera clase de pintura es para decirte que las sombras no son nunca negras y que no se te ocurra jamás ribetear los volúmenes con un trazo negro. Claro, que en sus memorias el genial pintor francés menciona repetidas veces a Goya, luego ya sabemos de donde venía su inspiración.

Una selección de grabados venidos directamente de la Fundación que custodia la obra del pintor nos vuelve a recordar la obra grabada de Goya. Visitenla, pero no se lo digan a nadie, que no se vea invadida la sala por las masas que todo lo vulgarizan.

Antonio Envid



(*) Ibercaja, Patio de la Infanta

ORATIO SOLUTA (Vinomio Pañuelo)

SGS

Ay, papá, cuánto sueño a estas horas…

Pero qué gozada verte anoche.
Me preguntabas cómo andamos por aquí.
Pues cómo vamos a andar, fatal, como nos dejaste
-qué cosas tienes-,
Bueno, en realidad peor, mucho peor, claro.
Estrechos, muy estrechos entre estas malditas paredes.
Estrechos de cariño, de ilusiones… de bolsillo…

----------------------Este un setter
----------------------La mía un yorkshire
----------------------Son caros
----------------------Sí muy caros
----------------------Se llama Tresky
----------------------Tresky?
----------------------Sí, mi padre decía que como el de la familia Ulises…
----------------------Como el de la familia, ¿qué…?
----------------------Bueno, es muy largo de contar
----------------------¿Y el tuyo?
----------------------Es perrita, se llama…


Cuánto sueño y qué cansado a estas horas…

Mamá, peor, claro, cómo va a estar la pobre.
Y Toño, a Toño algo le pasa.
Y no, no es culpa de la Nati,
No porque ella lo consuela (y vaya cómo lo consuela).
No… está triste, muy triste también
Y algo le ha pasado, algo gordo ha debido pasarle,
Porque no es normal que cada día esté peor.
En mamá se entiende, pero nosotros…
Nosotros tenemos que ir para arriba, como siempre nos decías.
Pero está muy mal, la verdad, mucho.
Y, claro, las notas un desastre… con lo que él ha sido,
Como que le han dicho en el instituto que o se espabila
o adiós beca.
Pero yo ya se lo he advertido, eh: Toño, por Dios, concéntrate
que con lo que entra en casa no podrías seguir estudiando…


-------------Tim, ¿le has llevado los paquetes a la Señora Dorothy?
-------------Por supuesto, por supuesto…
-------------¿Sin duda habréis distribuido bastantes a lo largo del camino?
-------------Ya lo creo… muchos, muchos.


Muerto, estoy muerto…
Y mamá –pobre- llora que te llora…
Pobre mamá.


Claro que yo… también yo lloro algo,
Por las noches, sólo por las noches, como ahora.
Por el día no. No tengo tiempo.
Fíjate cómo iré que ni me acuerdo de ti.
Mejor, mejor llorar por la noche así no me ven ellos
y, además, como enseguida me duermo...


El trabajo bien,
Claro, bien dentro de un orden…
(“dentro de un orden”, como tú decías)
Pues eso, que muchas horas, mucho esfuerzo y poca paga,
Pero en estos tiempos no se puede pedir más.

----------------Ya voy, Tresky, ya voy
----------------Qué miras, Tresky…

También Tresky mira y olfatea tu sillón
Algo nota, seguro, porque los perros…
Ahora, por la noche, como Toño anda con la Nati
Soy yo quien saca a Tresky…
Y, bueno… he conocido a una chica que…
Ay, pero de eso ya te hablare mañana…
me duermo.

Papá, gracias por visitarme anoche.
Desde que te fuiste ha sido la primera vez que hemos vuelto a hablar.
¿Qué tal si esta noche también…?

Ah, y no, seguro que no, yo estoy seguro que la Nati no está embarazada.
Ya sólo me faltaba eso…

Vinomio Pañuelo

martes, 8 de febrero de 2011

EN LA TRASNOCHADA, 41 (María Jesús Mayoral)

MJM

Villamayor de Gállego, 8 de febrero de 2011

En esta trasnochada me apetece hablar de una fiesta popular que se celebra en muchos pueblos de España, incluido el mío: Santa Águeda. Una fiesta en auge que a veces se desmadra, especialmente en las ciudades: la modernidad ha sustituido a la tradición y parece más un día de despedidas de soltera que otra cosa. Y es que cuando la tradición se pierde por el camino, a veces, es mejor no recuperarla. Pero me centraré en la celebración de los pueblos, día en que las mujeres asumen el protagonismo; un protagonismo más simbólico que otra cosa. Los actos en honor a la santa comienzan por lo general con repique de campanas, una misa solemne, alguna procesión, venta de dulces bendecidos y ya por la tarde cenas o meriendas sólo para mujeres. Hay pueblos donde esta fiesta ha sido declarada de interés turístico y se celebra por todo lo alto como es el caso de Zamarramala, día con privilegio incluido. En Aragón, en la localidad de Escatrón también es un día grande.

No está bien que diga lo que voy a decir, pero confieso que hay santos/as que me caen muy bien y otros/as a los que les tengo particular antipatía. Como dicen mis amistades italianas: María, tu sei siciliana. Santa Águeda es una de mis santas preferidas, santa que celebro y visito en el día de su festividad. Si cierro mis ojos en esta trasnochada y pienso en ella, mi pensamiento instintivamente vuela a Catania. Santa Águeda, Ágata en italiano, nació en el seno de una familia noble y fue en esta ciudad siciliana donde recibió el martirio por rechazar a un procónsul que se había enamorado de ella. En la semana del cinco de febrero Catania estalla en fervor popular, cientos y cientos de velas y pesados velones que portan los fieles arden cubriendo el asfalto de cera. Las procesiones y los recorridos son interminables de día y de noche. Tal es la veneración por Santa Ágata que, además de ser patrona de la ciudad, las principales iglesias de Catania están consagrada a ella. Yo, no puedo negar que me considero una devota fiel y que he podido visitar la cárcel donde estuvo cautiva, el lugar donde sufrió el martirio y las iglesias consagradas a ella; lugares que forman parte de un itinerario artístico de visita obligada. En Catania la tierra se mueve y el Etna se despierta a menudo. Y es precisamente Santa Ágata la encargada de librar a la ciudad de los desastres naturales. Vivir en una ciudad sacudida por la naturaleza, quieras que no, mueve y aviva la Fe. Como dicen allí: nos levantamos mirando el volcán y cada día que vivimos es un regalo.

He visto muchas imágenes de la fiesta en honor a Santa Ágata; es una locura colectiva y un espectáculo bellísimo, que ni siquiera nosotros los españoles somos capaces de superar. Quizá sea la avalancha humana lo que me echa atrás a la hora de decidirme a ir. No soporto los tumultos. Pero si alguien me garantizara un balcón, no dudaría en presentarme allí.

En estos momentos me conformo con rescatar mis tardes en la plaza del Duomo de Catania -consagrado por supuesto a Santa Ágata-, un espectáculo algo más cotidiano. Frente a su fachada, uno elige asiento en la terraza de la cafetería que hay junto O Liotru (Fuente del Elefante), pide una granità alla mandorla con gelsi (granizada de almendra y moras) y se queda expectante. Déjale hacer el resto a tus ojos.

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