martes, 29 de agosto de 2017

ELOGIO A NARCISO






Aunque data de 2014, nos enteramos ahora. La generosidad, la discreción y la humildad de Narciso, como la de todos los grandes, había hecho que una más de sus importantes colaboraciones/aportaciones pasara inadvertida hasta para sus más cercanos seguidores (yo el primero). Lo  cierto es que me acabo de enterar por su querido primo Pepe, el famoso Pepe Arnau, persona y personaje querido, protagonista tantas veces de nuestras ficciones (las de Narciso y mías).

En fin, a lo que voy: en diciembre de 2013, se editó por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) la traducción al español de "La creatividad de la acción" de Hans Joas, sociólogo alemán de la Universidad de Chicago. "No es este un libro ordinario -dice en la presentación su traductor Sánchez de la Yncera-. Es una guía de tono mayor, un faro de la sociología actual. Veo en él un ejemplo excelente, verdaderamente logrado, de responsable desempeño del intento de aprender y de enseñar a mirar -a mirarnos- mejor; un rendimiento excepcional en ese cometido de primer orden en los prolegómenos de la sociología".

Bueno, como el contenido es bastante técnico y aquí lo que nos interesa es Narciso, voy al grano. Esto dice de él Sánchez de la Yncera,  en los agradecimientos:
Y he tenido la fortuna de contar también en este caso en un generoso y gratuito ejercicio de su amistad incompensable con la preciosa ayuda de Narciso de Alfonso Arnau, escritor de primer orden y amigo del alma, que corrigió, de arriba abajo, con paciencia, diligencia y un cuidado inexplicables, el estilo de un texto borrador retorcido, donde mi escritura había medido su elasticidad para traducir el exigente texto alemán de Joas, con la necesidad de absorber en grandes partes del libro, y en la mayor medida posible, el estupendo trabajo previo, expreso o subyacente, del profesor Pedro Cordero. Si el texto necesitaba un buen pulimento, acabó enriquecido con el resplandeciente, admirable sentido del lenguaje de Narciso, el mejor escritor y pensador de la luz más viva que conozco.  (p. 52).
Nada nuevo: Narciso. Siempre esencial, siempre gratuito, siempre generoso... como el genio que es. Ya lo ha dicho (adelantándose) Concha (que también se ha enterado por Pepe Arnau) en una nota perdida por ahí, comparándolo con Pessoa...

En fin, creo que, al final, pasaré a la historia de las humanidades como autor de un perpetuo  "Elogio a Narciso", no sé si por escribir o ya escrito entre líneas, entre años...

Y ahí me quedo...




Servando Gotor

viernes, 30 de junio de 2017

REFLEXIONES DE DON CLEOFÁS





Don Cleofás es un jubilado algo solitario con el que coincido muchas veces en el bar de mi calle. Cuando tengo tiempo siempre pego la hebra con él. Mejor dicho, él pega la hebra conmigo, porque yo suelo escucharle, siempre tiene una visión particular de las cosas. Dice que así como otros practican algún deporte, como correr o jugar al tenis, él practica el deporte de pensar, y, puedo asegurarles que lo hace bastante bien y logra algo poco corriente: opiniones propias.

Don Cleofás sabe que está asistiendo al nacimiento de una nueva sociedad. Una sociedad que ya no será la suya y en la que será un meteco durante el tiempo en que en ella more. Una sociedad que le recuerda vagamente al mundo feliz que describiera Aldous Huxley y que tanto le impactó cuando leyó esta novela en su juventud. La crisis que ha azotado con tanta intensidad a Europa, y en menor medida EE. UU., mientras grandes porciones de Asia, China e India sobre todo, vivían el periodo de mayor crecimiento económico de su historia, junto al fenómeno de la revolución tecnológica (uno de los principales factores) ha cambiado totalmente lo que se creía el curso de la historia.

Una sociedad donde el individuo creerá vivir un mundo de gran libertad: desaparición de muchos convencionalismos sociales, gran permisividad en materia sexual y aceptación de uniones entre personas del mismo sexo, desaparición del concepto de fidelidad dentro de la relación, así como total desenfado en el vestir y en las relaciones entre los individuos. En fin, migajas de libertad, pero que proporcionan, en la superficie, la sensación de que se vive una libertad nunca vista hasta ahora. Frente a esto, a poco que se piense notaremos, que en realidad, vivimos encorsetados por una fuerte censura social ante los grandes temas, que se consideran tabú, y ni siquiera cabe cuestionarlos. La opinión mayoritaria en  cuestiones fundamentales se nos impondrá inquisitorialmente, quien se atreva a no aceptarla, o, simplemente, a discutirla se enfrenta al rechazo de toda la sociedad.

El individuo, que solo existe si se le permite su libre albedrío, su independencia y libertad, está gravemente amenazado, será sustituido por la masa. Zacarías sabe que esto se ha predicado de otros momentos, pero, seguramente, ha llegado el tiempo en que se cumplan las profecías.

Por una parte, la robotización y el tratamiento masivo de datos, que descargan de labores al ciudadano y deberían de abrir la puerta a un mundo idílico de gentes exentas del castigo del trabajo, gozando de mucho tiempo libre para dedicarlo a sus aficiones o al mero ocio, no están contribuyendo precisamente a esto, sino, como en la época del manchesterismo, a la masiva destrucción de puestos de trabajo y a la aparición de masas sin empleo o con trabajos precarios obligadas a proyectos de vida provisionales, carentes del imprescindible sustento económico para gozar de una verdadera libertad.

No hay que esperar que la Universidad forme a personas con buena cultura y pensamiento independiente. La masificación de la universidad no lo permitiría, y, además, no va a ser esa su función. Aparte de ser un almacén de jóvenes donde retenerlos el mayor tiempo posible, el mercado laboral se estrecha y la Universidad hace las veces de pantano de la masa laboral, la sociedad no cree necesitar elites muy cultivadas, sino mano de obra que se acople fácilmente a las herramientas tecnológicas (¿qué arquitecto sigue calculando a mano la estructura necesaria para una construcción, por poner un ejemplo?) y que sea versátil y buen comunicador. Recientemente, don Cleofás ha leído un artículo en el que un catedrático se lamentaba de como en la universidad no podían emitirse opiniones contrarias a lo políticamente correcto, ni siquiera como materia de discusión: la esencia de la universidad, manifestaba, ha sido el ser foro de debate de todos los conceptos en que se basa, no solo la ciencia, sino, toda la cultura en general. Esa es una concepción medieval de la Universidad, aquella que no solo era una isla de libertada espiritual, si no que gozaba de fuero especial, de extra jurisdicción.

El pensamiento único se impondrá y ni siquiera será necesaria la coerción de un poder superior, sino por el medio más sutil de la reprobación por el grueso de la sociedad de lo que se considere una desviación. Las redes sociales se encargarán de difundir el pensamiento ortodoxo en las cosas principales, mientras que en lo accesorio, esas mismas redes, permitiendo todo tipo de ocurrencias, serán las encargadas de mostrar la gran libertad y permisividad social de que se goza.

La intimidad del individuo está gravemente amenazada. A ello ha contribuido el fenómeno del terrorismo. So pretexto de velar por la seguridad de la sociedad se captan y analizan millones de conversaciones, de comunicaciones de todo tipo. El Fisco y la Banca hacen el resto, el manejo de efectivo, con la excusa de luchar contra el fraude fiscal y los negocios ilícitos, se restringe y se obliga a realizar todas las transacciones a través de las instituciones bancarias (que aprovechan la ocasión para embolsarse sustanciosas comisiones) todos los movimientos quedan registrados, archivados, estudiados. Toda la vida de un individuo, incluso su personalidad, puede rastrearse a través de sus compras y gastos. Los teléfonos móviles registran nuestros pasos, qué lugares visitamos y en qué momentos del día; nuestras conversaciones quedan registradas. En fin, la intimidad queda totalmente vulnerada. La persona queda reducida a una célula del gran individuo que es la sociedad.

A. Envid

miércoles, 22 de marzo de 2017

ERES TÚ, SOY YO (Alberto Solomando)


Una chica se sienta a mi lado en el metro. Me encojo en mi asiento y junto bien las piernas, las manos sobre las rodillas. Intento estrecharme para evitar que nos toquemos. La miro de reojo: es más joven que yo, muy delgada, con algo de acné en las mejillas. No la definiría como atractiva, ni tampoco guapa, pero tiene una belleza gestual que me atrae: el modo en que gesticula al hablar por teléfono, las líneas que se dibujan desde las aletas de la nariz hasta las comisuras de sus labios, las arrugas que parten del rabillo de sus ojos cuando los entrecierra. Hay una chispa en sus movimientos que imagino que se perderá al capturarla en una fotografía.
—Perdona, ¿te puedo hacer una foto? —le digo.
Me mira un instante y retira el móvil de su oreja. Después tapa el micrófono con la mano.
—¿Qué?
Estoy a punto de echarme atrás, pero levanto mi teléfono y lo señalo con el índice.
—Una foto…
La petición la desconcierta. Tarda un segundo en reaccionar.
—Eh… sí, supongo.
La enfoco. Sonríe incómoda, con el móvil todavía pegado en la oreja. Espero unos segundos más de los necesarios y deja de posar. Mejor. Quiero ese «algo» que no sé si se podrá capturar. Le han dicho algo gracioso, se ríe y se tira del flequillo. Saco la foto.
—Gracias.
—Ya, sí —me contesta, y continúa hablando por teléfono removiéndose en su asiento.
Pasado un minuto se levanta y se sienta en la fila de enfrente. Me mira de vez en cuando con disimulo.
Desbloqueo el móvil y me concentro en la foto, que desmonta mis impresiones previas: su belleza gestual sigue ahí, congelada. Definitivamente es atractiva. Supongo que hay aspectos de la belleza que no se reflejan en una cualidad física concreta. Son un mosaico de gestos y expresiones que pintan rastros borrosos. No los podemos seguir, pero los percibimos.
—Estaba pensando… He cambiado de opinión —dice.
Levanto la cabeza y está frente a mí. Bloqueo el móvil, pero ha debido darse cuenta de que estaba mirando su foto.
—No quiero que tengas una foto mía. Bórrala, por favor.
—¿Qué? ¿Por qué? No voy a hacer nada con ella.
Se encoge de hombros.
—No importa. Por favor, bórrala.
Abro la boca sin saber bien qué decir. Me doy cuenta de que estoy gesticulando en silencio.
—P-pero… estamos en el metro, es un lugar público… Podría haberte sacado la foto sin que te dieras cuenta. He querido ser educado y pedirte permiso. No entiendo cuál es el problema.
Niega antes de contestar.
—Me parece raro, ¿vale? No te conozco de nada y de repente me sacas una foto. No quiero que la tengas.
—No me conoces de nada… vale —Hago una pausa para concentrarme en lo que voy a decir—. Me llamo Ángel, estudio Comunicación Audiovisual en la Complutense. Estoy aquí con una beca, pero trabajo de camarero los fines de semana para sacarme un poco más. Fumo más de lo que me gustaría y tengo debilidad por la comida mexicana. Encantado de conocerte.
Le tiendo la mano. La mira un segundo y la estrecha con poca convicción, sin cambiar de expresión.
—Muy bien. ¿Puedes borrar la foto?
Retiro la mano. Está claro que no hay nada que hacer.
—Sí…
—¿Puedes hacerlo delante de mí?
—Claro.
Desbloqueo el móvil y ahí está la foto. Los dos la contemplamos. Me siento orgulloso. Su imagen habla de ella y del momento. Era lo que quería. Quiero pensar que, tal vez, también dice algo de mí.
—¿Sabes? Creo que nunca he salido tan bien en ninguna foto. —Se vuelve a sentar a mi lado y acerca la cara a la pantalla de mi móvil. Duda un instante antes de volver a hablar. —¿Puedes…? ¿Puedes enviármela?
La miro un momento.
—¿Y luego la borro?
—… Y luego la borras.
Me da su número de teléfono y le envío la foto. Después la borro sin más ceremonias. Al fin y al cabo, nada es para siempre.
—Me imagino que querrás que borre tu número también.
Ella se levanta y se acerca a las puertas. Debemos estar cerca de su parada. Me sonríe antes de contestar.
—El número lo puedes guardar.
Hace un gesto con la mano y yo lo correspondo. Sale del metro y vuelvo a quedarme solo entre la multitud. No puedo evitar sonreír.


Del blog de:

lunes, 13 de febrero de 2017

HIPATIA, LOS AMANTES DE TERUEL Y ALGUNAS IDEAS MÁS PARA SAN VALENTÍN








Un clásico best-seller sobre las raíces del pensamiento occidental
Hipatia Siglo IV de nuestra era. El cristianismo acaba siendo la religión del Imperio romano. En el delta del Nilo, Alejandría, la gran ciudad griega de Egipto, conservadora del saber clásico en su gran Biblioteca, luz del Mediterráneo con su monumental Faro, y cabeza de la investigación humanística y científica en su Museo, la vieja religión pagana alienta su último estertor en su lucha contra un cristianismo que trata de emerger de sus propias contradicciones y radicalismos internos.






Mariano José de Larra
El amor, mata.
Si se oyese decir que el final de su obra es inverosímil, que el amor no mata a nadie, puede responder que es un hecho consignado en la historia; que los cadáveres se conservan en Teruel y la posibilidad en los corazones sensibles; que las penas y las pasiones han llenado más cementerios que los médicos y los necios; que el amor mata (aunque no mate a todo el mundo) como matan la ambición y la envidia.






José María Collado
El mundo secreto de Arturo Soto
Narración ágil y entretenida del drama personal de Arturo Soto, profesor de Universidad y escritor novel que se desvive por su familia y que inicia la búsqueda de un pasado oculto por la mentira. A pesar de sus vicisitudes en esos viajes acompañado de su hijo, no dudará en remover todos los obstáculos que le van surgiendo, hasta que siente que sus obligaciones le superan y toma una decisión difícil que cambiará por completo su vida y la de su familia.
Una interesante reflexión sobre la vida, la comunicación entre las personas y la búsqueda de la verdad. 






El estudio clásico y fundamental sobre
El Greco

EDICIÓN ILUSTRADA, ANOTADA Y ACTUALIZADA
Indispensable para conocer y comprender no solo al gran maestro si no a su época y su influencia incuestionable e indiscutible en el arte moderno.








Textos fundamentales
Brujería y exorcismos en España Ocho documentos esenciales, con cerca de medio millar de interesantes y curiosas notas, para conocer el fenómeno de la brujería y las posesiones diabólicas en España... (leer más).








Darío de Regoyos y Émile Verhaeren
España negra
Sí, la manida expresión "España negra" viene de este libro. En él, Darío Regoyos nos traduce y transcribe las tétricas impresiones del gran poeta belga Émile Verhaeren, tras un viaje de ambos por la península en 1888. Esas impresiones, Regoyos las funde y confunde con las suyas propias trasladadas al texto y a unos magníficos grabados y xilografías que, por supuesto, se reproducen en nuestra edición




viernes, 23 de diciembre de 2016

CUATRO GRANDES BIOGRAFÍAS Y DOS ENSAYOS SOBRE ESPAÑA









La sencilla vida del hombre que cambio la mentalidad de Occidente
Kant

"Su carácter tiene algo del comerciante honrado, y sus mismas amistades hablan de esta semejanza. Hombre completamente libre de prejuicios y sobrio, de una moralidad sencilla e inquebrantable que por instinto rechaza lo que es simple apariencia y tiende hacia lo verdadero, es Kant uno de los pocos que viviendo en este mundo de apariencias, no les dan valor." (K. Fischer). 






El creador de la novela moderna
Cervantes
Este apasionante, interesante y ameno estudio de José Armas constituye, sin duda, además de una buena biografía de Cervantes, la mejor introducción para conocer y abordar "El Quijote" con el máximo provecho y deleite. Nos acerca a la novela, a su tiempo y a su época,  desvelando las razones que hacen de esta gran obra la novela más divertida, más profunda y más sublime de todos los tiempos.






Victor Hugo
Shakespeare

"SHAKESPEARE", el célebre ensayo de VICTOR HUGO, es la reflexión en voz alta de un genio sobre otros genios, el análisis y disección de lo que el genio es y representa en nuestra civilización. No espere el lector una biografía detallada y científica del gran dramaturgo inglés: disfrute de esta profunda reflexión sobre nuestra cultura occidental, hecha por el autor de "Los Miserables" y "Nuestra Señora de París".






El estudio clásico y fundamental sobre
El Greco

EDICIÓN ILUSTRADA, ANOTADA Y ACTUALIZADA
Indispensable para conocer y comprender no solo al gran maestro si no a su época y su influencia incuestionable e indiscutible en el arte moderno.








Ángel Ganivet
Idearium español
(edición divulgativa)

EDICIÓN ANOTADA
Una reflexión sabia, atinada e inteligente, sobre España. Lo que es tanto como decir un "ensayo sobre España". Los ha habido muchos y buenos. Pero este de Ganivet, es sin duda uno de los más interesantes








Darío de Regoyos y Émile Verhaeren
España negra
Sí, la manida expresión "España negra" viene de este libro. En él, Darío Regoyos nos traduce y transcribe las tétricas impresiones del gran poeta belga Émile Verhaeren, tras un viaje de ambos por la península en 1888. Esas impresiones, Regoyos las funde y confunde con las suyas propias trasladadas al texto y a unos magníficos grabados y xilografías que, por supuesto, se reproducen en nuestra edición






jueves, 10 de noviembre de 2016

"EL GRECO" de Cossío. Un clásico, actualizado








El estudio clásico y fundamental sobre
El Greco

EDICIÓN ILUSTRADA, ANOTADA Y ACTUALIZADA
Indispensable para conocer y comprender no solo al gran maestro si no a su época y su influencia incuestionable e indiscutible en el arte moderno.


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