sábado, 15 de mayo de 2010

CUANDO ERA NIÑO (Friedrich Hölderlin por Mariano Berdusán)

Cuando era niño,
a menudo un dios me salvaba
del griterío y del castigo de los hombres.

Yo jugaba entonces, tranquilo y sin temor,
con las flores del prado
y las brisas del cielo
jugueteaban conmigo.

Y así como tú regocijas
el corazón de aquéllas plantas
cuando sus delicados brazos tienden hacia tí,
tú alegrabas también mi corazón,
¡oh padre Helios! Y, como Endymión ¹,
yo era tu favorito, oh sagrada Luna.

Oh, vosotros todos,
fieles y amables dioses,
¡si supierais cuánto os ha querido mi alma!

Es verdad que entonces
no os llamaba con vuestros propios nombres
y tampoco vosotros me nombrabais a mí
como hacen los hombres entre ellos,
como si se conocieran de siempre.

Sin embargo, nunca conocí a los hombres
tan bien como a vosotros.
Llegué a comprender el silencio del Éter,
pero nunca comprendí
las palabras de los hombres.

La armonía susurrante
del bosque me educó
y aprendí a amar
entre las flores.

En los brazos de los dioses crecí.




Autor: Friedrich Hölderlin
Traducido por Mariano Berdusán





___________
1 Según la mitología, Endymión, pastor y nieto de Júpiter, fue hijo de Atelio y de Cálice. De él, por su extraordinaria belleza, se enamoró la Luna. Zeus le concedió lo que le pidiera y eligió permanecer eternamente dormido sin perder su inmortalidad y belleza.(N del T)

8 comentarios:

  1. Sin duda uno de mis poemas preferidos. No sé por qué, quizás porque es alegre. Holderlin habla de sus dos padres a los que quiso muchísimo y junto a los que fue feliz, sus dos dioses. Aquellos que le protegieron y amaron.

    A pesar todo lo que le sucuedió después, creo que esa felicidad de su infancia, fue su refugio.

    Gracias,

    Vladimira

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  2. Una pregunta, es: ¿Mariano Verdusán? o ¿Mariano Berdusán? el traductor.

    Gracias

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  3. Es Mariano Berdusán con "B". Perdón por la falta en el encabezado de la entrada (ahora corregido) y muchas gracias por el aviso.

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  4. Hombre, Isabel, eras tú. Ahora debo agradecer también tu cara presencia en la barricada. (En fin, soy bastante abandonado con esto de las faltas).

    Besos.

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  5. Servando, sabes que os leo y que te aprecio .

    (No conozco a los demás y soy de las que desconfían de las apariencias...
    Me pasaría, por ejemplo, con Azulenca como a Vladimira que para no malinterpretar las cosas tendría que estar preguntando todo el tiempo...
    Voy muy mal de tiempo.
    Lo de 'balconcillos' es/era otra cosa
    Allí en mi humilde opinión había ¿problemas? sin resolver o, ¿daños? sin reparar.

    A pasar un buen día

    Besos

    Isabel

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  6. Isabel, te comprendo perfectamente. Yo soy desconfiada por sistema. Una amiga mía expresa muy bien esto de la desconfianza y me lo recuerda a menudo.

    - Hija,-me decía mi madre. La desconfianza y el caldo de gallina no hace mal a nadie.

    Como poseo un espíritu burlón, con el fin de darle suelta y de paso hacer terapia para no terminar envenenada o en el peor de los casos idiotizada; decidí ampararme bajo Azulenca para atizar a los políticos a gogó, me divierte, ya que no podemos hacer otra cosa.

    Un saludo.Azulenca.

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  7. Nuestro querido Mariano Berdusán ha podido asomarse a "Balconcillos" y nos ha agradecido que cuelguen de ellos sus poemas/traducciones (el honor es nuestro).
    Me comenta también que en éste de Hölderlin (también colgado en la Barricada) ha comprobado una errata, la cual acabo de corregir.

    Se trata, precisamente de su nota a pie del mismo. En efecto, si leemos el libro, la nota aquí plasmada contenía un error. Donde decía:

    "De él, por su extraordinaria belleza, nació la Luna".

    Debe decir (tal y como consta en el libro):

    "De él, por su extraordinaria belleza, se enamoró la Luna".

    Dicho queda y corregido.

    Gracias y saludos.

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