martes, 13 de agosto de 2013

EL FEMINISMO LLEVADO AL MÁXIMO (Mercedes)





Resulta increíble cómo buscando la igualdad entre sexos hemos llegado a señales como ésta.
Claro, se me olvidaba que todas las mujeres llevamos el pelo largo y falda. Sí, ésta es una imagen muy representativa del sexo femenino de hace cuarenta años. 
No sé cuánto tiempo llevan muchas mujeres luchando por la igualdad, pero seguro que demasiado (y eso sin contar lo que llevan sometidas al hombre). 
¡Y lo que nos ha costado que no nos miren mal por llevar pantalones! Pues no, ahora, para que se note que hay mujeres en España y que somos iguales que los hombres, necesitamos cambiar los simbolitos de circulación.
Pues yo me siento ofendida porque no me representa. De hecho me sentía más representada con el monigote de antes que con el mal chiste que es éste. Antes el muñeco tenía dos piernas, dos brazos y una cabeza, lo que yo; ahora además tiene falda y coletas, y yo no.


Mercedes



lunes, 12 de agosto de 2013

ME CONSTRUYES HABITACIONES DE MIEDOS (Ángel Ferrer)


sgs


Me construyes habitaciones de miedos

con las paredes y los muebles comestibles
mientras me desangro por ti 

Estoy dormido

las puertas del armario golpean la tarde,
mi noche

un instante para aceptar el ruido

y volver al sueño que me atrapa lejos,
del desquiciamiento


Ángel Ferrer


domingo, 11 de agosto de 2013

HOY, EN CASA DE LOS GORDON, ME HAN PRESENTADO AL CAPITAN PRESTON (Narciso de Alfonso)




Lunes, 3 de agosto

Hoy, en casa de los Gordon, me han presentado al capitán Preston, Charles Preston, que acaba de volver de la campaña de guerra contra los cherokees. Es un hombre apuesto, rudo y maleducado, se nota que está habituado a mandar y a que le obedezcan. En cuanto he tenido un poco de confianza con él, después del segundo ponche, le he dicho: Charles, me temo que la larga convivencia con la soldadesca te está estropeando los modales. Él me ha mirado con dureza, pero no me ha respondido. Creo que, en el fondo, es un hombre inseguro, muy inseguro. Podría enamorarme de él si no fuera capitán y si no llevara ese horrendo chaleco de color fucsia con adornos plateados.


Narciso de Alfonso
Cuescos
De Mi aventura con el capitán Preston



sábado, 10 de agosto de 2013

MERODEANDO A... EL PASO DE PEATONES (Narciso de Alfonso)


sgs

Las cosas más difíciles suelen parecer las más sencillas, como puede pasar con una sonrisa, con una distancia o con un paso de peatones, cuando la cebra generosa que dio su piel fue, sin duda, un ejemplar enorme: por el estado de sus rayas tal vez un poco anciana, aunque también puede ser que llevara una vida aventurera y peligrosa, despellejada de heridas y zarpazos. 
La mayoría de las cosas suceden sólo una vez, una ocasión única, pero tiende a parecernos que casi todo se repite o da vueltas y vueltas en la rutina del eterno retorno de lo mismo. Qué desfachatez. Unos cuantos seres humanos cruzan el paso de peatones, pisan la piel de la cebra enorme y generosa, y puede parecernos un asunto múltiple, una cuestión factorial y estupenda, pero se trata de una trivialidad, un puro trance que se está desvaneciendo antes de definirse, una grandísima apariencia sin valor.
Cualquiera, cada uno de los humanos que cruzan, tiene su cabeza y su estatura, su forma hidráulica de caminar, su alboroto. Parecen desganados, como que van o vuelven por hacer algo o por no estarse quietos, sin auténtica necesidad ni urgencia: podrían no estar ahí, no estar absolutamente: ser otros, o haberse quedado en casa viendo la tele. 
Pero son precisamente ellos y no son otros, y han salido de casa, y están ahí, cruzando el paso cebra como electrones o como astros más o menos obedientes, como organismos casuales camino de la cena o tal vez enamorados con una entrega adolescente, enfermiza y fatal.
Muchas veces, las cosas suceden así, con varias versiones de las que sólo una se cumple, y casi siempre es igual, da lo mismo, el clima no cambia ni se levanta un viento frío, sigue habiendo una tortilla de un huevo para cenar, nunca sabremos por qué el viejo Noé dejó entrar en el arca a la pareja de moscas.


Narciso de Alfonso
El Merodeador, IV





viernes, 9 de agosto de 2013

BUSTO AL ÓLEO (Juan Serrano)




"Lo amó en sus tres estados:
Lo amó muerto.
Lo amó vivo.
Lo amó resucitado.
Magdalena, la santa amante de Jesús"
(Anónimo s.XVII)

Ya en otra ocasión, que ahora muy bien no recuerdo, había tenido yo esa misma sensación; me parece que fue el día en que mi madre me ayudó a salir de su vientre.
Aquella tarde no tenía nada que hacer. Se me ocurrió visitar el Museo de la ciudad. Me detuve en una de las salas donde a la sazón un pintor de fama exponía sus mejores obras. Recuerdo que la colección se llamaba El busto al óleo. Su autor: un manierista, de colores oscuros y fríos. La mayoría de sus cuadros eran rostros de muchachas salidos de su imaginación artificiosa; más parecían retratos de señoritas bobaliconas en posición un tanto ridícula y teatrera. Ante ellas la admiración retórica del artista se arrastraba como cocodrilo que pierde un huevo entre las escamas de su entrepierna. Y este incidente de mi agenda no programada en un día robado al determinismo, fue el inicio de una relación amorosa que me llevó a las ingles apinceladas de Carolo, un pintor napolitano de la primera mitad del siglo XVII.
Ahora, igual que que cuando mi madre me dio a luz, pero de manera distinta, un hombre, desde la distancia de su virilidad ansiosa, me manipula como una muñeca, un tótem, su objeto. Y siento en mi carne las agujas clavadas que obligan a comportarme conforme a las predicciones vuduístas de alguien o de algo ajeno a mi libre decisión. 
Lo que viví durante los casi cuatro siglos que estuve con este pintor cuyo nombre ya he borrado de mi árbol genealógico, no fue fruto del espontáneo devenir de los acontecimientos. Nunca pretendí escabullirme de la horma con la que el destino tan fervorosamente me calza y me mima como asidua expendedora y clienta del placer y el infortunio. Mi ilusión como núbil adolescente ha sido siempre amar y ser amada de manera libre por un hombre que me quiera de igual modo. Nunca a contracorriente. Y mucho menos casarme de por vida con quien dentro de treinta y tres años será tan solo una descarnada calavera en el Gólgota de mis amores rotos . Siempre blanco vivo quise ser de las flechas caprichosas de un amor siempre por resucitar. A lo largo de mi secular coyunda tiempo tuve para darme cuenta que en cualquier contrato carnal yo nunca fui parte, más bien desgraciada contrapartida siempre sin compensación alguna.
El determinante de nuestra ruptura fue casual. Pasó lo mismo cuando nos conocimos por vez primera en el Museo de Capodimonte. Las cosas importantes suelen suceder de manera inesperada, por sorpresa. Ocurrió un día de san Valentín. Un catorce de febrero, tal día como hoy. Salimos a celebrar nuestro día de enamorados a una trattoria de la bahía de Nápoles, frente al Vesubio. La cena y el chianti superiore se prestaban a confidencias íntimas. Yo colgada de sus saurios ojos en celo le pregunté al pintor:
Querido, ¿y qué es lo que viste en mi para, nada más aparecer aquella tarde por tu exposición -El Busto al Óleo-, me pidieras que nos casáramos? 
Y fue sincero Infantino al decirme:
Vi en ti, Magdalena, la mujer de mi cuadro perfecto. Su mismo mirar lánguido en tus ojos de encanto. El cabello desordenado de la muchacha pintada era tu pelirroja melena protectora de mis salidas y llantos. Te vi saltar de la tela de mis pinceles al corazón de mi encuentro. Fuiste el grial que tanto tiempo llevaba pintando sin éxito.
Y como ninguna mujer quiere ser ninguneada frente a la mujer que anima inerte los colores impasibles de un cuadro, tu estúpida sinceridad me llevó a romper para siempre contigo en aquel momento.



Juan Serrano
de su blog Blao
14 febrero, 2012


miércoles, 7 de agosto de 2013

CULOS: LECCIÓN DE ANATOMÍA APLICADA AL MUSIC HALL (Armando Muchabulla)




El music hall, señores, no morirá nunca. Que agoniza lo vengo oyendo desde que en mi juventud entré de ayudante de ayudante de tramoyista en el Lido, y, ya ven, me he jubilado trabajando en el mismo sitio. Cambiará de nombre, mudará de piel, se reinventará a sí mismo, aparecerá como “music hall” en Londres, como “revista” en España, como “cabaret” en Berlín, como “vaudeville” en Nueva York, como “varietés” en todas partes, y cuando todos lo dan por desaparecido mutará a “musical” para triunfar en Broadway. 
Yo sé de lo que hablo, desde que siendo un imberbe tuve la fortuna de entrar de ayudante de ayudante de tramoyista, como ya les he dicho, nada menos que en una de las catedrales del género, el Lido, a base de años de trabajo, esfuerzo e inteligencia, llegue a ayudante de director de escena. Entonces no era como hoy, que cualquier muchacho salido de una dudosa escuela de actores de Boston o Nueva York da comienzo a su carrera como ayudante de director de escena. Hoy se hacen generales a soldados bisoños con unos cursillos de risa. Así nos va. Muchos de estos comenzarán de ayudantes de director, o, incluso de directores de escena y terminarán de ayudantes de ayudantes de tramoyista, tiempo para ver. El caso es que con tantos años de profesión me he convertido en uno de los mayores expertos mundiales en culos femeninos, he dado clases de esta materia como profesor visitante en instituciones tan importantes como el Berklee College. En Atenas me proclamaron como hierofante del culto a la Venus calipigia.
En el musical tan importante como la voz y las dotes para el baile es el trasero de las chicas. Unos culos discordantes o demasiado homogéneos pueden arruinarte el mejor espectáculo. Hay que tener buen gusto y sentido estético para seleccionar a las chicas de acuerdo con esta parte tan delicada de su anatomía. Mi lección de hoy espero que les sea muy útil en esta materia para su vida profesional, o sea que les ruego la máxima atención. Gracias a mi larga experiencia he podido extraer dos caracteres base para los traseros con que la naturaleza dota a estas deliciosas criaturas. Estos caracteres son la forma y su convexidad. Por su forma podemos clasificarlos en: culo redondo, forma de cereza picota, hendido, claro está en dos hemisferios, pero rotundamente redondo, muy estimulante; culo en forma de pera o “periforme”, muy bello, por cierto; culo cilíndrico, en forma de una manzana, aunque se ensancha ligeramente por el ecuador, básicamente mantiene sus dimensiones desde la cadera hasta el arranque de las piernas, aunque resulta algo viril, es el que priva actualmente (lo dicho, cualquier chiquilicuatre provisto de un master de una escuela de dudoso renombre ocupa hoy en día un puesto destacado en la dirección). Por supuesto, cada una de estas formas estándar presenta infinitas variedades, pero ahí está la inteligencia para extraer los parámetros comunes a esa infinita heterogeneidad. Puedo asegurarles, que a pesar de haber visto miles de traseros de chicas, nunca vi dos iguales, son tan personales como las huellas dactilares.
El otro carácter base es su mayor o menor concavidad, de acuerdo con ella, esta pieza anatómica con que la naturaleza dota a estas deliciosas criaturas puede clasificarse en otras tres categorías: culo respingón, ya me entienden, es característico de la raza negra; culo plano o “culo panadero”, propio de las razas latinas, por algo en la vieja Roma se inventó el zapato de tacón, que ayuda a disimular esta condición; por último, y en el presente caso por justicia, está el culo escurrido, poco estético, pero podría mencionarles una larga nómina de vedettes que padecían de esta falta sin que ello afectara a su fama, para remediarla están los pon-pones, los lazos, las plumas, no hay nada que un buen vestuario no pueda arreglar, eso si ese “derrier” hay que saberlo mover muy bien. En el caso de la convexidad es conveniente establecer tres grados para cada tipo, ligera, normal y extrema,  de modo que esta característica nos da nueve variedades.
Calculen ustedes, tres formas básicas por nueve grados de convexidad, dan nada menos que veintisiete formas estándar. Les aseguro que cualquier culo, por raro que sea, puede encajarse en cualquiera de estas formas elementales. Veamos, culo redondo y respingón, en sus tres grados, ligeramente respingón, moderadamente o exageradamente respingón; culo redondo panadero respingón……… En fin, dejo como ejercicio para casa el que ustedes desarrollen las veintisiete variedades e imaginen alguna chica que responda a cada una de ellas. Para no agobiarles más, damos fin a la clase, espero para el próximo día que traigan los deberes hechos y cientos de preguntas. Buenos días.


Armando Muchabulla


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